El IX Concurso de Pinchos y Tapas se mete en harina

Después de que el lunes se celebrara el V Certamen de Escuelas de Cocina, este martes se probaron los primeros manjares en la Cúpula del Milenio.

Preparados, listos, ya. Fogones encendidos, material de cocina en orden. Pasar este martes por delante de la Plaza del Milenio significaba sentir un impulso que invitaba a entrar a la Cúpula, aunque solo fuera por el olor. Después de la inauguración del IX Concurso de Pinchos y Tapas y el Certamen Internacional de Escuelas de Cocina celebrado el lunes, era el momento de que las primeras tapas tomaran rumbo hacia las bocas de los jurados para las primeras valoraciones. El balance de esta primera jornada, positivo.

 

Diecisiete han sido los pinchos que han tenido que catar los ilustres paladares de los jueces por la mañana, más otros dieciséis por la tarde. Un total de treinta y tres a los que este miércoles se unen los últimos dieciséis para que se pueda deliberar cuál es el mejor bocado de toda España, algo que se dice rápido.

 

Con algo de retraso, y también con ciertos nervios por parte de algunos cocineros, los platos comenzaron a desfilar al ritmo que marcaba el presentador Pepe Alonso, que no dejó de animar el cotarro ni un solo segundo. “Hamburgueisa”, “El bosque animado” u “Otoño” fueron algunos de los aperitivos que circularon por la pasarela, desde los pequeños cubículos en los que eran fraguados hasta la mesa de los jueces.

 

Mientras algunos miembros del ‘tribunal’ como Álvaro Zancajo, en representación de los informativos de Antena 3, o Jesús Santamaría, del Grupo Bokado, dilucidaban sobre lo mejor y peor de algunos pinchos, el presidente del jurado, el televisivo Pepe Rey, se encontraba con todo un amigo como es Carlos Herrera, al que no dudó en abrazar.

 

 

“Por ahora los pinchos están teniendo buen nivel, obviamente les hay peores y les hay mejores, pero en general están dando la talla”, explicaba Álvaro Zancajo en declaraciones a Tribuna. “En algunos casos, por desgracia, se pierden demasiado en la presentación y se olvidan del sabor, quedan muy rimbombantes”.

 

Efectivamente, y es que el jurado valora, por este orden, el sabor, la originalidad, la presentación y la aplicación comercial. “Diría exactamente lo mismo. A mí no me interesa mucho si se come de una manera, de otra, o se hace mirando a la luna. Lo que importa al final es el sabor, y en este caso hay quien se le va un poco la mano con esto”, explicaba Pepe Rey. “Igualmente, estoy también muy satisfecho, ya he probado varios pinchos que me han encantado”.

 

Así continúa el Concurso de Pinchos y Tapas, al ritmo que marcan las sartenes, cacerolas, las salsas y, por supuesto, el ya nombrado jurado. ¿Quién será el que se lleve el tan deseado primer premio?

Fotos: BORIS GARCÍA