El IRNASA busca una vacuna contra la fasciolosis

Fasciola hepática, uno de los helmintos contra los que se va a desarrollar vacuna en el proyecto europeo. Imagen: Mar Siles.

El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (CSIC) participa en un proyecto europeo que desarrollará vacunas contra parásitos del ganado.

José Pichel Andrés/DICYT El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA, centro del CSIC) participa en un amplio proyecto europeo que intentará desarrollar vacunas antiparasitarias en los próximos años, denominado ‘PARAGONE: vaccines for animal parasites’. En concreto, el trabajo del instituto salmantino se centrará en el parásito Fasciola hepatica, que afecta principalmente a rumiantes disminuyendo la producción de carne y leche.

 

En este caso, el parásito causante de la fasciolosis “tiene una importancia añadida porque también puede afectar a humanos, no es frecuente en los países desarrollados pero sí en zonas más desfavorecidas”, explica a DiCYT Mar Siles, investigadora del IRNASA responsable de este estudio.

 

Fasciola hepatica se localiza en las vías biliares y las pérdidas que provoca en el ganado bovino y ovino son considerables, no sólo por el daño directo sino también porque afecta a la efectividad de otras medidas sanitarias. Por ejemplo, se ha visto que el diagnóstico de la tuberculosis no funciona bien en los animales afectados.

 

El proyecto europeo, que se enmarca en el programa Horizonte 2020 y arrancará con una primera reunión que se celebrará el próximo mes de abril en el Reino Unido, abarca toda la fase de investigación y desarrollo, desde el análisis de las moléculas que pueden ser utilizadas como vacunas para distintas enfermedades parasitarias hasta la comercialización del producto final.

 

Esta iniciativa tiene un presupuesto de casi nueve millones de euros para los próximos cuatro años y cuenta con la participación de 17 entidades, incluidas algunas empresas. Los investigadores estudiarán cinco helmintos y dos ectoparásitos y esperan conseguir vacunas para todos ellos. El caso de la Fasciola hepatica es uno de los más avanzados por la investigación acumulada anteriormente.

 

Grupo de trabajo

Junto al IRNASA participa otro grupo español con experiencia en fasciolosis, dirigido por José Pérez en la Universidad de Córdoba, un equipo de Montevideo especialista en genómica y proteómica y el grupo de John Dalton, de la Universidad Queen’s de Belfast (Reino Unido), uno de los mayores expertos mundiales.

 

Además de caracterizar en profundidad las moléculas que podrían utilizarse, las vacunas se ensayarán con distintos adyuvantes y en distintos animales para comprobar su efectividad. El trabajo de Mar Siles y su equipo pasa por caracterizar las moléculas que podrían funcionar como vacunas y hacerlo en diferentes contextos, puesto que es posible que la efectividad en distintos aislados parasitarios sea variable. Si es así, la solución podría ser conseguir una quimera molecular, proteína artificial que se crea uniendo fragmentos de proteínas diferentes, que se pudiera aplicar de forma universal.

 

“Tenemos que decirle a los investigadores que van a realizar los ensayos de vacunación en animales qué es lo que tienen que utilizar exactamente”, resume la científica del IRNASA. Para ello utilizará técnicas de proteómica y transcriptómica de alto rendimiento.

 

La participación en este ambicioso proyecto europeo permitirá al IRNASA contratar personal a lo largo de este estudio, en concreto, un investigador posdoctoral y un técnico. La incorporación de nuevos científicos a la plantilla es un aspecto muy importante para el centro, que en los últimos años se ha visto afectado por la disminución de recursos de todo el CSIC.