El interminable calvario de Óscar

El salmantino, que continúa con dolores en la pierna izquierda, confiesa que ni él ni los doctores saben las causas y asegura que van a pedir una segunda opinión.

Hay veces que no hay manera de buscarle el porqué a las cosas. Suceden y ya está. Pero en el caso de la lesión de un futbolista, y con médicos por delante, el tema no deja de sorprender a unos y a otros, como es el caso de Óscar González. Ni él ni los doctores son capaces de explicarse el motivo del dolor, y el salmantino ya ha explicado que han pensado en pedir una segunda opción.

 

“La causa se sabe, lo que no sabemos es por qué me duele. Hago los ejercicios en el gimnasio, va bien y de repente hay momentos en los que en ciertas acciones me duele” explica el futbolista, positivo pese a las circunstancias. “Llega un punto que cuando hago los ejercicios me empieza a doler y tengo que parar. Tengo que seguir haciendo el trabajo planificado”.

 

Eso sí, Óscar deja claro que el hecho de pedir una segunda opinión a otro cuerpo médico no es por desconfianza hacia el del club. De hecho reconoce que lo han hablado entre ellos. “Simplemente ellos no saben qué tengo, yo tampoco, y esperemos que alguien pueda saberlo. Tenemos que ver quién es ese alguien”.

 

Durante toda la comparecencia ante los medios con la sonrisa en la cara, espera ver pronto la luz al final del túnel. “Esto no va a durar siempre, así que espero que acabe pasando”, asegura, antes de concluir explicando que no debería haber operación de por medio. “No hay nada que operar. Simplemente tengo una pequeña fisura que no sabemos si se mueve y pilla un nervio, y por eso no me deja jugar. Espero poder jugar pronto”.