El Instituto Arca Real de Valladolid se conciencia contra el alcohol al volante con un simulacro

Bomberos, Ambuibérica, Policía Municipal y la Asociación Stop Accidentes han colaborado en un espectacular montaje que recreaba un atropello en el patio del colegio.

No era un accidente de tráfico, pero como si lo fuera. Los alumnos del Instituto Arca Real de Valladolid, en colaboración con Ambuibérica, los Bomberos, Policía Municipal y la Asociación Stop Accidentes, han recreado este viernes un atropello para concienciar a todos los jóvenes de lo peligroso que puede ser el alcohol al volante.

 

“Se trata del proyecto Asfalrelatos, que consta de tres fases”, comienza relatando Juan Carlos Rodríguez, jefe del equipo de Bomberos de Valladolid. “La primera la tuvieron los alumnos en el aula con la presencia de un bombero, un sanitario, un policía... y se les explicó la vivencia de un accidente desde nuestro punto de vista”.

 

“La segunda consistía en escribir un relato y hoy tenemos la tercera”, sonríe el mandatario de los Bomberos al ver lo que espera antes de iniciarse la faena. “Tenemos un fallecido, un herido grave y dentro del vehículo un conductor que habrá dado positivo, un copiloto con heridas graves y un tercero en la parte de atrás del coche”. Quien por cierto tendría su protagonismo, ya que el coche, del depósito, acabaría desguazado para poder rescatar a dicho accidentado. Era el momento de comenzar.

 

La situación, dos personas en el suelo después de ser supuestamente arrolladas por un coche, todos ellos alumnos del colegio para vivirlo en primera persona. Tres, dos, uno y acción. Poco a poco comienzan a llegar la Policía y los sanitarios, mientras parece que en primera instancia cunde el pánico entre los presentes.

 

Asfalrelatos se trata de un proyecto que ya ha tenido su acogida desde hace tres años en otros colegios de Valladolid como el Juan de Juni, quien fue pionero, Núñez de Arce, Galileo o Ave María y que queda, cuanto menos, bastante espectacular. Mientras los médicos de Ambuibérica atienden a los heridos, uno de ellos supuestamente fallecido, la Policía y los Bomberos se encargan de acordonar la zona.

 

“Queremos enseñarles la sensibilización, la importancia de no mezclar alcohol y volante, ya que está enfocado a niños y niñas con edad cercana a conducción”, sigue Rodríguez.

 

Y el simulacro seguía su función. Cada uno con su tarea, lo primero es la seguridad de las personas. Para ello los propios Bomberos no dudaron en recurrir a todo su instrumental para sacar a los supuestos convalecientes del coche. Todo un procedimiento bien preparado y que dejó a los alumnos del Arca Real con la boca abierta, y lo que es más importante, concienciados de la mala combinación que hacen alcohol y conducción.