El ingreso de urgencia en un hospital de la directora de sucursal acusada de apropiación obliga a suspender el juicio

Una indisposición de última hora con ingreso de urgencia en un centro hospitalario de Miriam E.S.M, la exdirectora de una sucursal del Banco Santander en Valladolid acusada de apropiarse entre los años 2008 y 2011 de más de 224.000 euros de una clienta, ha obligado hoy a la Audiencia Provincial a suspender el juicio previsto contra ella.

A la hora del inicio del proceso judicial su abogada, Virginia López Negrete, más conocida por ser también letrada de Manos Limpias, recibía una notificación que daba cuenta del ingreso de la 'exbancaria' en un hospital de Zamora tras haber sufrido un "ataque"--no se ha especificado la dolencia--que la mantenía en observación.

 

Ante ello, dado lo elevado de la pena solicitada para la procesada, en concreto seis años de cárcel, ha llevado al Ministerio Fiscal a solicitar la suspensión de la vista, petición que ha sido estimada por la Sala con la conformidad del resto de partes.

 

La noticia de la suspensión ha sido acogida en los pasillos con profunda consternación por Francisca G.L, supuesta víctima de los hechos y de avanzada edad, que no ha podido reprimir las lágrimas y ha tenido que ser consolada por su representante legal."¡No se puede hacer más daño. No puedo más, la tenía por una hija!", apuntaba la anciana a su letrado entre sollozos.

 

Aunque la mujer persiste en su acusación, la abogada de la exdirectora de sucursal, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha defendido la inocencia de su patrocinada que basa, entre otras pruebas, en sendas periciales nuevas presentadas que, según sostiene, determinan que las firmas que se atribuyen a la acusada en la supuesta sustracción del dinero no son de ella.

 

"NO HAY PRUEBA DOCUMENTAL"

 

"Además, no hay prueba documental por parte del banco porque está prácticamente perdida. En resumen, no hay prueba y la poca que hay determina que las firmas no son de la acusada", ha insistido López Negrete, cuya patrocinada fue, sin embargo, despedida de inmediato por el Banco Santander nada más conocer el supuesto comportamiento delictivo de su empleada.

 

Los hechos objeto de la presente causa ponen en el disparadero la actuación de Miriam E.S.M, quien en su condición de directora de sucursal del Banco Santander con sede física ubicada en el establecimiento Carrefour de Valladolid, captó en la ciudad de Salamanca a su supuesta víctima, Francisca G.L, y la convenció para que cambiara sus cuentas de Banesto a la entidad que ella dirigía primero en la capital charra y luego en esta ciudad.

 

Así, siempre según la tesis del Ministerio Fiscal, Miriam E.S.M. suscribió entre agosto de 2008 y el mismo mes del año siguiente nueve seguros de inversión por un valor total de 178.000 euros y, sin conocimiento de la clienta, se fue apoderando o rescató en distintas fechas cantidades que suman 140.559 euros.

 

Pero además, el 23 de mayo de 2011 la directora de sucursal realizó una transferencia por importe de 60.001 euros desde la cuenta de la clienta a una en Caja Rural de Zamora en la oficina de Toro a nombre de María Sánchez, presuntamente en pago por la adquisición de una vivienda, y a posteriori realizó tres disposiciones de efectivo por valor global de 24.450 euros mediante reintegros de la cuenta de la que era titular la perjudicada.