El indigente esquizofrénico que rompió a otro dos dientes alega que la víctima le dio primero "seis cates"

Fiscalía solicita su internamiento en un centro psiquiátrico por un tiempo máximo de dos años como medida de seguridad. 

El indigente esquizofrénico que en diciembre de 2013 propinó a otro un puñetazo en el hogar de Cáritas de la calle José María Lacort y le rompió dos dientes ha reconocido hoy su acción pero en su descargo ha alegado que lo hizo en légitima defensa, ya que, según ha recordado, su oponente le agredió primero al darle "seis cates".

  

Durante el juicio celebrado en la Audiencia de Valladolid, Antonio L.M, ha insistido en que se limitó a propinar un puñetazo a otro 'sintecho', I.G.D, cuando ambos se encontraban el 27 de diciembre del pasado año en el centro de atención a personas sin hogar de Cáritas y la víctima le agredió primero con "seis cates continuos en la cara, el pecho y la nariz".

  

Enfermo de esquizofrenia paranoide, el acusado había salido hacía un mes a la calle tras cumplir internamiento durante cuatro años en un centro psiquiátrico de Málaga y desde entonces, como así ha explicado, carecía de hogar fijo, había dejado de tomar la medicación y además llevaba tiempo consumiendo "porros", de ahí el grado de ansiedad acumulado hasta entonces.

  

Pero además, el agresor, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha atribuido el resultado de su puñetazo sobre el rostro de I.G.D, con la consiguiente pérdida de los incisivos superior y central derechos, al hecho de que éste sufría una importante enfermedad periodental. "Tenía todos los dientes picados", ha apuntado Antonio L.M. en su descargo.

 

Por contra, el aludido ha negado haber tomado la iniciativa en la agresión y ha explicado que el procesado le golpeó en la boca sin provocación previa. "No conocía de nada a esta persona y me dio un puñetazo que me hizo perder ocho dientes", ha recriminado I.G.D, quien desde entonces no ha podido reparar las piezas perdidas por carecer de trabajo y medios económicos.

  

Aunque inicialmente el Ministerio Fiscal solicitaba una pena de tres años de cárcel por delito de lesiones, finalmente, a tenor de la eximente incompleta relativa a su enfermedad mental, ha optado por pedir dos años de internamiento máximo en un centro psiquiátrico y el pago de una indemnización de 1.500 euros en favor del lesionado por la pérdida de las piezas dentales, mientras que la defensa ha interesado la libre absolución -eximentes completas de legítima defensa y enfermedad- pero ha considerado conveniente someter a su patrocinado a tratamiento como medida de seguridad.

  

Durante la vista, tanto el médico forense como una psicóloga del Centro Penitenciario de Valladolid han coincidido al señalar que el acusado sufre una grave esquizofrenia paranoide que provoca una alteración importante de sus facultades volitiva e intelectiva.

  

La perito ha señalado incluso que el interno ni siquiera ha mejorado pese a encontrarse actualmente bajo medicación, mientras que el forense de los juzgados ha aconsejado el internamiento psiquiátrico del acusado al suponer un peligro para sí mismo y para terceras personas.