El impacto económico de la Universidad de Salamanca se acerca a los mil millones de euros

Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca

Así lo desvela el informe “La Parte y el Todo. El impacto económico de la Universidad de Salamanca” elaborado por profesores de la Usal y presentado hoy.

Los autores del estudio

 

Rafael Muñoz de Bustillo Llorente. Doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid. Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca. Ha sido investigador visitante en la Universidad Northeastern y en la Universidad de Massachusetts. Director del Departamento de Economía Aplicada de 2001 a 2012. Ha participado en numerosos proyectos de investigación en el ámbito de la UE (Horizonte 2020 y Comisión Europea) y la Organización Internacional del Trabajo, en temas relacionados con el mercado de trabajo y la política social. Cuenta con más de 150 publicaciones entre artículos, libros y capítulos de libros.

 

Rafael Bonete Perales. Licenciado en Derecho, Ciencias Económicas y Empresariales  y Sociología y Ciencias Políticas. Diplomado en Estudios Europeos Avanzados por el Colegio de Europa. Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Salamanca. Profesor titular de Economía Aplicada. Miembro del Bologna Follow up Group (BFUG) durante los años 2009-2012. Consejero de Educación en las delegaciones permanentes de España ante la OCDE, UNESCO y el Consejo de Europa en Francia, representando al Ministerio de Educación (julio de 2010 - junio de 2012).

 

Miguel Carrera Troyano. Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor Titular de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca.  Ha sido director y secretario del Instituto de Iberoamérica de la misma Universidad. Director del Máster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Salamanca y desde 2011 del Máster Oficial en Cooperación en la Universidad de Salamanca. Vicepresidente (2007-2010) y presidente (2010-2013) del Consejo Europeo de Investigaciones Sociales sobre América Latina (CEISAL). Secretario general de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (2000-2005).

 

Fernando Esteve Mora. Licenciado en Economía por la Universidad de Valencia y doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor titular de Fundamentos del Análisis Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAM y Director de la Escuela de Inteligencia Económica de esa universidad.

 

Rafael Grande Martín. Investigador postdoctoral en el Instituto de Iberoamérica y el Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca. Doctor en Ciencias Sociales – Estudios Latinoamericanos (2014), máster en Estudios Latinoamericanos (2011) y licenciado en Sociología (2009). Actualmente dirige el proyecto “Asimilación laboral e integración social en flujos migratorios sur-sur y sur-norte. El caso de América Latina y el Caribe”, financiado por Ministerio de Economía y Competitividad de España. Ha realizado estancias de investigación en el Centro de Estudios Demográficos de Barcelona y en la Oficina de Estudios Demográficos de la Universidad de Princeton.

El rector Daniel Hernández Ruipérez; el presidente del Consejo Social, Ignacio Galán, acompañado por el secretario general de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León, Juan Casado Canales, y el catedrático de Economía Aplicada, Rafael Muñoz de Bustillo, han presentado hoy el informe “La Parte y el Todo. El impacto económico de la Universidad de Salamanca”, en el que se resaltar el alto impacto que sobre la Economía de la comunidad autónoma tiene el Estudio salmantino.

 

Este estudio, elaborado por los profesores de la Universidad de Salamanca Rafael Bonete Perales, Miguel Carrera Troyano, Fernando Esteve Mora y Rafael Grande Martín bajo la dirección de Muñoz de Bustillo, ha analizado el impacto económico de la actividad de la Universidad de Salamanca centrándose en los efectos de demanda o a corto plazo, que son los más directos y mensurables.

 

Durante la presentación, el rector destacó que “la inversión en educación superior no es solo una obligación para cualquier sociedad desarrollada, es una clara ventaja competitiva para un país, e informes como el que hoy presentamos demuestran que este beneficio no es solo global, es también local, alcanzando de manera muy directa las economías de pequeñas y medianas empresas de nuestro entorno”, en referencia a los datos extraídos “que demuestran con cifras que la Universidad de Salamanca funciona y funciona muy bien”, declaró Hernández Ruipérez.

 

El presidente del Consejo Social señaló que “la aceptación generalizada de que la investigación, el desarrollo y la innovación deben constituir los pilares sobre los que edificar el crecimiento económico han hecho volver la mirada hacia la universidad, como motor de las transformaciones que España necesita para consolidar una posición avanzada en una economía basada en el conocimiento”. Ignacio Galán insistió en la necesidad de continuar por el camino de la colaboración entre el mundo educativo y de la empresa, “promoviendo el potencial de la universidad como factor generador de riqueza en su entorno y como polo de atracción para la creación de nuevas empresas que, muy probablemente, no existirían sin la presencia de la universidad”.

 

Entre los datos relevantes que ofrece este estudio, destaca que la Universidad de Salamanca es una de las universidades españolas con mayor capacidad de atracción de alumnos extranjeros y de otras comunidades autónomas. Es más, esta capacidad de atracción implica que el peso de la Universidad de Salamanca en el sistema universitario español sea del 2%.

 

Por otra parte, el peso de los estudiantes universitarios sobre el total de la población del distrito es el segundo más alto de España, con el 4,9%, solo por detrás de Granada. Cuando se toman como referencia los valores provinciales el dato es todavía más significativo, ya que los estudiantes universitarios aportan el 8,25% de la población, pasando así a ocupar el primer lugar de la clasificación.

 

Un efecto económico valorado en casi 1.000 millones de euros

 

Este volumen implica un fuerte impacto económico, que se traduce en casi 160 millones de euros, más los 19 millones que aportarían los amigos y familiares que visitan a los estudiantes, los 6 millones que dejan los estudiantes de Cursos Internacionales y los 3 millones que inyectaron en la economía los 170 congresos y reuniones científicas asociados a la Universidad de Salamanca.

 

A estos datos hay que sumar la demanda de bienes y servicios de la propia Universidad, 43,2 millones de euros, y el consumo de bienes y servicios por parte de sus trabajadores, que asciende a 92,3 millones de euros.

 

Sin embargo, este efecto directo es tan solo el primero de los efectos económicos derivados de la existencia de la Universidad de Salamanca, cuyo efecto sobre la producción al tener en cuenta el efecto expansivo de la producción alcanza la cifra de casi 540 millones. Esta nueva producción vuelve a impulsar la actividad económica por lo que, en términos generales, se puede cuantificar el efecto económico de la Universidad de Salamanca en cerca de los mil millones de euros (920 millones).

 

Seis euros de retorno por cada euro invertido

 

Entre los resultados de este estudio llama la atención el hecho de que, solo de las transferencias de las administraciones públicas, por cada euro invertido en la Universidad de Salamanca se generan algo más de 6 euros y que el valor añadido total asociado a este aumento de la producción supone un 0,92% del PIB de Castilla y León y un 7% del PIB de Salamanca.

 

Este aumento se refleja también en el mercado de trabajo en forma de aumento de empleo. La Universidad de Salamanca aporta directamente 3.663 empleos, de los cuales 2.877 son equivalentes a tiempo completo, pero este estudio incide en los 7.604 empleos indirectos con los que el Estudio salmantino asume el 1,27% del empleo total de Castilla y León y aclara que, por cada empleo directo en la USAL se estarían generando 2,65 empleos a tiempo completo. Estos datos implican que la Universidad de Salamanca es una de las mayores empresas de Castilla y León.