El hombre acusado de acuchillar y quemar vivo a su exnovio en Valladolid, "semiimputable'"

El traslado del cuerpo en la calle de San Luis. TRIBUNA

Los forenses sostienen que el acusado era plenamente consciente de sus actos, pero que padece un trastorno que disminuye ligeramente sus facultades volitivas.

El hombre acusado de acuchillar y quemar vivo en junio de 2014 a su exnovio, el ferretero jubilado cuyo cadáver fue hallado en su domicilio de la calle San Luis de Valladolid, actuó ese día plenamente consciente de sus actos pero con sus facultades volitivas ligeramente disminuidas como consecuencia del trastorno adaptativo mixto crónico que padece y que le ha llevado a protagonizar dos intentos de suicidio.

 

Así lo determina el informe de imputabilidad emitido por forenses del Instituto de Medicina Legal de Valladolid y que, desde el punto de vista médico legal, certifica que Jesús Guillermo M.M, de 54 años, es "semiimputable" a los efectos de una posible condena cuando se celebre contra él juicio con jurado popular en la Audiencia Provincial, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Dicha pericial forense constata que el autor confeso del crimen presenta una personalidad en la que predominan rasgos paranoides y esquizoides, lo que en el terreno afectivo puede traducirse en un comportamiento celoso con interpretaciones irracionales, desconfianza y resentimiento cuando cree que las personas en quienes confía han sido desleales con él o le han traicionado, con lo que puede llegar a protagonizar episodios explosivos de cólera "con fallo inhibitorio en el control de los impulsos".

 

Así, los forenses dictaminan que sus capacidades cognitivas respecto de los hechos se encontraban dentro de la normalidad, "no así sus facultades volitivas, que en el momento de la acción se hallaban ligeramente disminuídas", lo que podría conllevar algún tipo de atenuación en caso de sentencia condenatoria.

 

El procesado y la víctima, Daniel G.R, de 64 años, tuvieron una relación de pareja de año y medio, si bien en los últimos años tan sólo mantenían una amistad y, por ello, se veían de vez en cuando y se llamaban por teléfono. Familiares del detenido aseguraron tener constancia de que Jesús Guillermo se sentía humillado y despreciado por el fallecido, "a quien le iban mejor las cosas".

 

"LE VOY A ACUCHILLAR", YA EN LA MENTE

 

Sobre el día de los hechos, el 30 de junio de 2014, el presunto homicida ha reconocido expresamente que sobre las 08.30 horas salió ya de su casa con dos cuchillos pensando "le voy a acuchillar", en alusión a su expareja. De camino, compró una garrafa con disolvente en una tienda cercana y, tras meterla en la mochila que portaba, se dirigió a la casa de su expareja, un 3ºC sito en el número 18 de la calle San Luis.

 

Una vez en el domicilio, la agresión culminó en el baño, donde después de acuchillar a Daniel con ambos cuchillos le arrinconó en la bañera y le dio fuego a su cuerpo aún vivo con disolvente que prendió con cerillas, para acto seguido arrojar encima otros materiales de distinta índole.

 

El procesado se vio obligado a salir rápidamente del baño por efecto de la combustión, que le provocaron quemaduras graves e intoxicación por humo que le afectaron a la tráquea y mantuvieron hospitalizado en el Río Hortega.