El hogar de la 'Señora' de Valladolid

Tribuna Valladolid visita la Casa de Hermandad de la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid

Es una de las tallas que despiertan más veneración en la Semana Santa de Valladolid. Durante el año recibe la visita de miles de fieles en busca de su protección y ayuda. La Virgen de las Angustias tiene su casa en la iglesia penitencial que lleva el nombre de la talla titular, frente al Teatro Calderón, en Valladolid.

 

Esta histórica cofradía supera el millar de cofrades que tienen a su disposición una casa de hermandad junto al templo de donde sale en procesión cada Martes Santo, y en la madrugada del Viernes Santo durante su desfile penitencial de Regla; además de la procesión general.

 

Tribuna Valladolid ha quedado con alguno de sus responsables. Nos reciben en el portalón, junto a la iglesia, que da a acceso a una importante Casa de Hermandad “que se utiliza todo el año”, tal y como apunta, nada más llegar, Eduardo de los Ríos, el vicedepositario de la cofradía, también ex alcalde. En el zaguán una mujer se afana en la restauración de un reclinatorio.

 

La primera planta está ocupada por secretaría y en la segunda existe una amplia sala de reuniones, flanqueada por las vitrinas donde se exponen algunos de los enseres de la cofradía, como los faroles, llamadores y otros artículos del paso de las Angustias. En otra vitrina, se guardan “con mucho cariño” todos los regalos que recibió la penitencial con motivo de la coronación canónica de su imagen en octubre de 2009.

 

Un pequeño coro, con balcones a ambos lados, separa la iglesia de la capilla donde se venera todo el año la Virgen de las Angustias. Sorprende el artilugio tradicional con el que descender la gran lámpara de araña que preside el espacio.

 

Eduardo conduce a los reporteros de Tribuna por un sinfín de pasillos que conducen, primero, al coro de la iglesia, donde se guardan algunas de las casullas litúrgicas, y más tarde, a la joya de la corona de la casa de hermandad: el hermoso salón de Cabildos.  Se trata de un espacio tan histórico como multiusos que acoge los principales actos de la penitencial, especialmente los dos cabildos anuales.

 

En otro espacio adyacente a la iglesia se encuentra el Salón de Pasos, un espacio diáfano (donde se guarda la carroza de la Virgen) y que se utiliza como sala de exposiciones (aquí se instala en Navidad el tradicional nacimiento). Nos encontramos con Isaac Conde, que es el Comisario Mayor de la Cofradía. “Ahora ya hemos traído de la nave que la Junta de Cofradías posee en el Carmen de Extramuros las andas del resto de los pasos”. Y es que la Cofradía además de posesionar a las Angustias, también lo hace al Cristo de los Carboneros, el paso del Descendimiento y un precioso yacente.

 

En este salón se agolpan las carrozas, las rampas de acceso a la iglesia, o los hachones de cera. Estos días la cofradía es un hervidero de preparativos, la presencia inminente de la Semana Santa se nota. Antes de abandonar este histórico espacio, una última sorpresa: Eduardo nos conduce hasta un lugar privilegiado desde donde contemplar a la Virgen de las Angustias: sus tribunas. Desde allí, cada Viernes de Dolores, día grande la cofradía, se puede asistir a la emocionante bajada de la talla desde su camarín, para presidir su solemne besapié.