El handling de Globalia obtiene el máximo certificado de seguridad

La exigente norma ISAGO, que otorga la IATA, supone una marca de excelencia reservada a unas pocas compañías en todo el mundo.

La división de handling del Grupo Globalia, que opera con las marcas Globalia Handling y Groundforce, acaba de obtener la certificación de seguridad más acreditada, la que otorga la IATA (Asociación Internacional del Transporte Aéreo) bajo el nombre de ISAGO (IATA Safety Audit for Ground Operations).

 

ISAGO es un programa de auditorías desarrollado por IATA  para los agentes de asistencia en tierra, cuyo objetivo es mejorar la seguridad de las operaciones y la reducción de los accidentes en la plataforma de los aeropuertos.

 

Esta certificación consta de dos partes: una auditoría para los procesos organizativos que se desarrollan a nivel de las oficinas centrales, y otra para cada uno de los aeropuertos en que la empresa desarrolla su actividad. Por el momento,  Globalia Handling/Groundforce tiene certificada la norma ISAGO en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas y se propone implementarla en todos los aeropuertos donde opere, una vez conocido el resultado del concurso de AENA que se fallará en breve.

 

La certificación ISAGO, de carácter voluntario y con una validez de dos años,  acredita que el sistema de gestión para la seguridad de las operaciones cumple con los estrictos estándares marcados por la IATA.

 

"Esta certificación supone una garantía para la seguridad de las operaciones, lo cual minimiza el riesgo de accidentes y lesiones ", dice Carmen López Pintor, directora general de Groundforce. "Pero es también una marca de distinción que establece la diferencia entre unas compañías y otras, ya que, por su alto nivel de exigencia, no hay muchas empresas en el mundo que estén certificadas en el programa ISAGO", añade.

 

Para obtener esta certificación,  Globalia Handling/ Groundforce ha llevado a cabo exhaustivos análisis  de las operaciones a través de los más de 400 estándares exigidos, así como una importante tarea de concienciación a todos los niveles de la empresa, desde la dirección hasta los trabajadores de pista, para crear  una cultura volcada en el  estricto cumplimiento de los procedimientos.