El Gobierno niega presiones en la dimisión del fiscal general y dice que es una decisión "personal"

José Luis Ayllón en el Congreso

El Gobierno ha negado "presiones" para la dimisión de Eduardo Torres Dulce como fiscal general del Estado y asegura que se trata de una decisión "personal" adoptada "con la misma autonomía con la que ha trabajado" estos años.

Así lo ha remarcado en el Congreso el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, actuando en su calidad de portavoz adjunto del Gobierno.

Ayllón asegura haberse enterado de la dimisión de Torres Dulce este mismo jueves por la mañana y cree que no hay motivos para pensar que haya más razones que las personales que ha esgrimido el propio fiscal general. "Tiendo a creer en lo que dicen las personas; si él dice que son motivos personales, no seré yo quien diga otra cosa", ha afirmado.

Preguntado si ha habido presiones para que Torres Dulce dimita, como sostiene la oposición, Ayllón ha contestado: "Niego la mayor, no ha habido presión por parte del Ejecutivo. Es una decisión personal, autónoma, tomada con la misma autonomía con la que ha trabajado esta legislatura", ha dicho.

Sobre el relevo, ha dicho que este mismo viernes el Consejo de Ministros tomará nota de la renuncia del fiscal general y a partir de ahí pondrá en marcha el procedimiento. Debe hacer una propuesta que primero debe ser estudiada en el seno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y después ese nombre se comunicará al Congreso, que debe examinar al candidato antes de que el Gobierno comunique el nombramiento al Rey y lo apruebe formalmente.