El futuro del soterramiento del tren, condicionado a la venta de suelo liberado por el ferrocarril en la ciudad

Javier León de la Riva, Rafael Catalá y Antonio Silván, antes de la rueda de prensa.

Tras algunos años sin reunirse, el Consejo de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad tuvo un encuentro en el que se acordó encargar un plan de viabilidad para conocer la posible financiación del proyecto por la venta de suelo desafectado y en el que se pactó la reducción de los gastos de funcionamiento del propio ente en un 50%.

El “ambicioso” proyecto del soterramiento del tren en Valladolid que tiene un presupuesto global de 1.300 millones de euros se condicionará a la venta de suelo de los terrenos que liberará el proyecto de integración del ferrocarril en la ciudad. Así se dejó entrever hoy al término de la reunión del Consejo de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003, en la que ha estado presente su presidente, el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá.

 

En la posterior rueda de prensa tras el consejo, Catalá ha resumido en dos grandes acuerdos las líneas de trabajo surgidas tras la reunión. Por una parte, se encargará a una consultoría un plan de viabilidad que “ponga en valor el aprovechamiento de suelo que resulte desafectado por el ferrocarril”, y por otra, se ha acordado la reducción de gastos en un ejercicio de “responsabilidad” de la Sociedad, que disminuirá en casi un 50% su presupuesto de funcionamiento anual.

 

El alcalde considera prioritario el enlace del nudo Norte con los nuevos talleres y el Sur para dar servicio a la factoría vallisoletana de Renault

El propio secretario de Estado, así como el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, y el alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, presentes en la reunión, han coincidido al señalar que es necesario que el proyecto continúe de forma continuada y sostenida. Todos han señalado que la venta de suelo público sería la solución para llevar a cabo este proyecto que transformará el Valladolid del siglo XXI.

 

León de la Riva, por su parte, cree fundamental que se de prioridad al enlace del nudo norte con el Taller Central de Reparaciones ya que según el regidor “para arreglar los trenes y los vagones tienen que llegar a estos talleres y no lo van a hacer en helicóptero”. León de la Riva ha fechado en verano de 2013 la finalización de estas obras que asume el ministerio de Fomento por un total de 16 millones de euros.

 

El otro objetivo prioritario para el alcalde es “dar servicio a la factoría de Renault para que puedan sacar sus vehículos, en el tramo Sur” para que los convoyes que transportan coches de la compañía del rombo no tengan que utilizar la antigua vía de Ariza, que se utiliza para conectar la fábrica de la marca del rombo con la estación del Campo Grande y el ferrocarril convencional. Precisamente, la actuación en esta zona liberaría más de 64.000 metros de suelo que son los primeros que se pondrían a la venta, en palabras del regidor, “para edificar viviendas VPO, que son las que más necesarias ahora”. No obstante, De la Riva precisó que aún no hay fecha para esta ejecución.

 

El propio alcalde y el secretario de Estado también coincidieron al señalar que es necesario que el suelo se vaya poniendo a la venta de forma progresiva. Por último, León de la Riva recordó que el soterramiento se divide en tres zonas principales. Aproximadamente un kilómetro en el Pinar de Antequera, obra que según el propio alcalde está a punto de finalizar, dos kilómetros en San Cristóbal, cuya ejecución se encuentra la 70% y el tramo urbano, de 4,4 kilómetros, en el que todavía no se ha intervenido.

 

El consejero de Fomento, Antonio Silván, destacó el esfuerzo de racionalización de los gastos internos y externos. De hecho, el presupuesto anual de funcionamiento se reduce en algo más de medio millón de euros (un 50%) resultante de los ajustes de gasto de personal (160.000 euros) tras el cese del director gerente de la Sociedad y otros 400.000 por el ajuste de salarios, y liquidando algunos contratos externos, consultoras y gabinetes de comunicación.