El fulminante crecimiento de una empresa de base tecnológica nacida en Salamanca

Foto: Dicyt

La empresa de limpieza ‘on line’ Wayook pasa en menos de un año del Parque Científico de la Universidad de Salamanca a ser uno de los mejores ejemplos de emprendimiento en España y obtener más de un millón de euros para seguir creciendo.

José Pichel Andrés/DICYT 

 

Cuando los gurús hablan de emprendimiento y enumeran casos de éxito, recurrir a ejemplos de Estados Unidos parece inevitable. ¿En cuántas conferencias se ha comentado que Google, Amazon o Apple nacieron en un garaje? La mayoría de las empresas de base tecnológica que acaban convertidas en gigantes de la noche a la mañana son americanas y a veces queda la sensación de que esas historias de triunfo basado en las ideas, el conocimiento y el trabajo solo pueden ocurrir allí. Pero no es verdad.

 

Hace menos de un año Wayook no existía y hoy es la ‘startup’ que lidera el sector de la limpieza doméstica en España ofreciendo la contratación ‘on line’ de profesionales de forma rápida y económica. Es la historia de dos jóvenes informáticos que se hicieron un pequeño hueco en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca el verano de 2014 y que ahora, ya instalados en Madrid, acaban de cerrar su primera ronda de financiación por un importe superior a los 640.000 euros, al haber conseguido llamar la atención de la firma internacional de inversión Axon Partners Group. La inversión pública elevará próximamente esa cifra hasta superar el millón de euros.

 

Estas cantidades servirán para escalar y consolidar aún más su posición a pesar de que ya ofrece servicios de limpieza en más de 40 ciudades españolas. Detrás está “el trabajo, el sacrificio y el esfuerzo” del salmantino Álvaro Sánchez y del zamorano Rodrigo Olmo, ambos formados en la Universidad Pontificia de Salamanca, jóvenes que se embarcaron en este proyecto con “pocos recursos y mucho conocimiento”, afirman en declaraciones a DiCYT.

 

Al principio, comenzaron a trabajar en la idea desde casa y sin cobrar ni un céntimo. Más tarde, contar con una oficina en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca supuso su primer hito, porque les permitió pensar por primera vez en algo más grande. La aceleradora de empresas innovadoras de la Junta de Castilla y León ADE 2020 les ofreció un primer impulso y Wayra, la aceleradora de Telefónica, les permitió dar el salto a Madrid. Ahora, esta primera ronda de financiación confirma su éxito, basado en algo más que una idea.

 

“La idea no es tan importante como se dice”, aseguran, “el mérito está en cómo hagas las cosas y de nosotros siempre destacan que ha sido un proyecto muy bien ejecutado, teniendo en cuenta que nuestros recursos eran muy escasos”.

 

Una economía distinta

 

Wayook forma parte de una nueva economía de base tecnológica que no dudan en calificar como “revolución mundial”, porque está transformando radicalmente los productos y servicios tradicionales, ofreciendo un mayor dinamismo y flexibilidad. “En nuestra web tardas 60 segundos en encontrar un profesional de confianza que vaya a limpiar tu casa”, afirman.

 

Su empresa es “uno de los grandes exponentes en España” de un tipo de plataforma denominada ‘marketplace’, que agiliza los contactos entre personas y profesionales y que ayudar a tener uno de los tesoros más preciados de nuestra época: más tiempo libre.

 

La base está en su trabajo como desarrolladores informáticos que les permite contar con una plataforma web adecuada, pero hoy en día Wayook ya está integrada por ocho personas -casi todos de Castilla y León, presumen- que se dedican sobre todo al marketing para darse a conocer aún más. La nueva inversión les permitirá seguir creciendo y dar servicio en toda España.

 

Quizá a partir de ahora entre los tópicos sobre emprendimiento y jóvenes brillantes trabajando en garajes se cuele una historia española que, además de ser un buen ejemplo de economía basada en el conocimiento, facilita trabajos a cientos de profesionales del mundo de la limpieza y proporciona a todo el mundo un poco más de tiempo libre. Una pequeña historia de éxito que comenzó a fraguarse hace muy poco en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca.