El FROB 'amenaza' con la subasta de Ceiss que hoy se somete al escrutinio de la 'troika'

El presidente del fondo de reestructuración defiende la venta de los bancos que acaben bajo el control del Estado y advierte que la extinta caja será nacionalizada si no cierra su fusión con Unicaja. Los 'hombres de negro' se reúnen hoy con Ceiss y el Banco de España para analizar la operación.

El FROB ha puesto sobre la mesa la posibilidad de la nacionalización y subasta de banco Ceiss si no se lleva a cabo la fusión con Unicaja, todo un mensaje en clave para los preferentistas, que tienen en su mano una parte decisiva de la operación: de su decisión de acudir o no al canje depende en buena medida el éxito. Precisamente por ello, el fondo de reestructuración se ha apresurado a avanzar las posibles consecuencias que tendría, tanto para la entidad como para los que ahora son sus accionistas y titulares de sus bonos, que la integración en la caja malagueña no saliera adelante.

 

El presidente del FROB, Mariano Restoy, ha advertido del futuro que le espera a Ceiss si finalmente no se fusiona con Unicaja. Lo ha hecho en su comparecencia ante el Senado para explicar la marcha de las operaciones para reestructurar el sistema bancario español. En su intervención, Restoy ha apuntado directamente a los preferentistas, titulares de los bonos que Ceiss les obligó a tomar a cambio del dinero estancado en las preferentes. Según el presidente del FROB, si la operación de fusión no sale bien, el futuro de lo que queda de Caja Duero-España es la nacionalización y posterior subasta.

 

El FROB pone el foco de este modo en los preferentistas porque la mayor amenaza que tiene la operación es que los titulares de estos productos, más de 30.000 por más de 1.250 millones de euros, se nieguen a aceptar las condiciones que el FROB y Unicaja les ofrece. A saber, el canje de un bono de Unicaja por cada siete de Ceiss, la pérdida de hasta el 90% de lo invertido, un futuro de incertidumbre sobre el valor de los bonos de la entidad malagueña y un presente certero en una cosa: si aceptan el canje, no habrá arbitraje. Por eso hace hincapié en que el arbitraje podría devolver a muchos preferentistas su dinero en cuestión de meses y franquear el paso a la fusión.

 

La alternativa es, según el FROB, la nacionalización de la entidad y su posterior subasta. Un proceso que ya se ha acometido en algunas entidades y que, según Restoy, implicaría una alta pérdida de valor de la entidad y, por tanto, para los titulares de las acciones y bonos, en manos de los inversores mayoristas y de los preferentistas, respectivamente. Esta es la posición que tomaría el FROB, que considera que es una buena forma de recuperar el dinero público puesto en la banca que ha tenido que ser rescatada o ha recibido ayuda para cuadrar su viabilidad, caso este último de Ceiss.

 

VISITA DE LA 'TROIKA'

La presión ha llegado en una semana en la que los integrantes de la 'troika' están de visita en España para evaluar los avances en la reestructuración bancaria. En su última evaluación, los 'hombres de negro' le pusieron un debe al Gobierno y al Banco de España en los casos pendientes, y salió a relucir el de Ceiss. De ahí que urge resolverlo cuanto antes: el plazo máximo para que el plan se de técnicamente por bueno debe ser de dos meses.

 

Precisamente, los inspectores de la 'troika', formada por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), se están reuniendo además con los representantes del Gobierno, el Banco de España, asociaciones del sector y analistas. Para este jueves, 5 de diciembre, está previsto que la visita a representantes de las entidades se cierre con encuentros con directivos de BMN (Banco Mare Nostrum, las antiguas Caja Granada, Caja Murcia y Sa Nostra) y Ceiss. Las conclusiones preliminares de esta última visita se publicarán en torno al 16 de diciembre. El informe final del FMI saldrá previsiblemente a principios del mes de febrero, mientras que el de la Comisión y el BCE, a finales del mes de enero.