El fiscal basará la acusación contra los siete de la 'Operación Carreta' en los 'pinchazos' telefónicos

La prueba de las escuchas, contenidas en nueve CD, se practicará el día 3 de febrero. 

El Ministerio Fiscal tratará de cimentar la acusación contra los siete de la 'Operación Carreta', detenidos entre finales de 2010 y marzo de 2011 acusados de integrar uno de los más importantes grupos de distribución de drogas en el alfoz de Valladolid, en las escuchas telefónicas que serán analizadas el próximo día 3 de febrero.

 

Será una de las principales pruebas que presente la acusación pública, después de que en la primera jornada celebrada este viernes en el Juzgado de lo Penal número 1, que se ha prolongado por espacio de casi seis horas, los siete imputados negaran categóricamente dedicarse al tráfico de estupefacientes y tan sólo algunos, entre ellos el vecino de Pedrajas Iván H.A. ('El Papilla'), y la vecina de Tudela de Duero Myrian G.M, ('Myrian'), reconocieran el autoconsumo de sustancias, el primero de marihuana, para lo que tenía cuatro macetas con plantas, y la segunda de unos porros.

 

Además, la mayoría ha asegurado no tener vinculación alguna entre ellos, salvo el propio Iván, quien ha asegurado que era amigo de otro de los acusados, Javier T.M. ('Tori') y éste, a su vez, de Enrique M.L. ('Kiriko'), de ahí que, tal y como han sostenido los tres, se hubieran desplazado varias veces hasta Salamanca no para abastecerse de droga sino para comprar un Jeep Chorokee en el que esta interesado el primero de los procesados.

 

Ante la versión exculpatoria de todos los imputados, buena parte de la prueba incriminatoria del Ministerio Fiscal se sostentará en los 'pinchazos' telefónicos realizados a la mayoría de ellos y que aparecen recogidos en nueve CD que serán objeto de audición en la segunda jornada del juicio que se celebrará el próximo día 3 de febrero.

 

Precisamente, en la primera jornada las defensas han planteado, como cuestiones previas, la ilegalidad de las escuchas telefónicas y una de ellas, además, ha denunciado la existencia de un defecto de procedimiento tras constatar que a lo largo de la instrucción nunca se había recogido la pertencia de los acusados a un grupo criminal, algo que el Ministerio Fiscal incluyó por vez primera en el escrito de calificación provisional de los hechos y que en ningún momento se hizo constar en el auto de imputación dictado contra ellos por el juez.

 

Los encausados se enfrentan a penas de dos años y medio de cárcel por delito contra la salud pública, con la agravante de pertenencia a grupo criminal organizado, según la calificación provisional del Ministerio Fiscal a la que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas.

 

Las investigaciones se iniciaron en el verano de 2010 por parte de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Valladolid, al detectar al supuesto cabecilla de la organización en un punto de venta enfocado a la captación de consumo de jóvenes de diversas localidades, tras tener sospechas del tráfico de drogas en lugares de ocio de la capital y provincia.

 

La desarticulación culminó el 11 de marzo de 2011, cuando la Guardia Civil practicó cuatro registros judiciales, debidamente autorizados, en las localidades de la Pedraja de Portillo, Boecillo, Tudela de Duero y Aldeamayor de San Martín, en los que, según se anunció entonces, se intervinieron cantidades importantes de sustancias estupefacientes, dinero en metálico, armas y otros efectos.

 

REGISTROS

 

En concreto, se ocuparon 80.000 euros en metálico, en billetes de 500, 100, 50 y 20; 18 plantas de marihuana, cogollos, una picadora, un reflector, una lámpara, un humidificador y un ventilador para el tratamiento de las plantas de marihuana, cuatro teléfonos móviles, cuatro vehículos y un ordenador portátil.

 

Aunque en su momento se anunció la incautación de 270 gramos de cocaína elaborada, en realidad tan sólo se localizaron unos mínimos restos de dicha sustancia y poco más de 184 gramos de cannabis, junto con una escopeta de repetición, presumiblemente adquirida en el extranjero, sin documentación; 130 cartuchos, 1.850 gramos de sustancia no sujeta a fiscalización que entonces se consideró de 'corte' y dos básculas de precisión.

 

Según las investigaciones de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Valladolid (U.O.P.J), la operación permitió desarticular uno de los grupos más importantes de tráfico de drogas que operaban en la provincia.