El expresidente de Madrid, otro 'fracaso anunciado' para el comité de garantías de Fernández Mañueco

El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Foto: EP

El comité de garantías que preside Mañueco decidirá sobre Ignacio González, imputado por el caso de su ático. El PP recuerda que no tiene cargo público ni orgánico y anticipa un 'indulto' similar al que dio a Rato o Bárcenas.

El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, va a engrosar la lista de casos que pasan por el Comité de Garantías del PP, el órgano que gestiona la disciplina interna de los populares y que se ha destacado por su tibieza con los casos de corrupción. De hecho, el órgano que preside el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha dado sobradas pruebas de escasa firmeza a pesar de las numerosas ocasiones que ha tenido para demostrar que el propósito de enmienda de los populares en torno a la corrupción es más que una declaración de intenciones. Más que un faro contra la corrupción, el alcalde salmantino ha sido desde su responsabilidad un paño de lágrimas para los caídos.

 

El vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha señalado este miércoles que será el Comité de Derechos y Garantías del partido el que decida sobre la situación del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González en las próximas fechas. El partido ha remarcado que González ya no es secretario general del PP de Madrid "por decisión propia" y además "en estos momentos no tiene cargo orgánico ni institucional" alguno en el partido. Esta puntualización dirige el caso de González hacia la misma vía muerta que el comité de garantías de Fernández Mañueco ha escogido para algunos otros casos.

 

El más reciente es el de Rodrigo Rato. Cuando en octubre de 2014 estalla el caso de las tarjetas 'black', el PP anunció un expediente a través de su comité de garantías y se habló de un castigo ejemplarizante, pero primero retrasó la decisión y luego esperó a que el propio Rato renunciara de motu propio a la militancia: el resultado, que ya no fue posible expedientarle al dejar de ser miembro. Después anunció que había tramitado la baja, pero realmente no se le expulsó.

 

En el caso de Bárcenas pasó algo parecido. El extesorero del PP, figura clave en el caso de la financiación ilegal, los sobresueldos y el caso Gürtel, fue imputado por primera vez en febrero de 2009; en aquella época el PP defendió su inocencia y le mantuvo el puesto, e incluso le pagó la defensa durante muchos meses y la mejoró el sueldo. No fue hasta abril de 2010 que se dio de baja en el partido sin que el comité de garantías llegara a actuar, ya que al dejar de ser afiliado ya no estaba bajo la jurisdicción interna, responsabilidad de Mañueco. En 2013 cambió el discurso y asegura que Luis Bárcenas tenía que "responder ante la Justicia" y ha pedido que se investiguen todos los casos de corrupción "hasta las últimas consecuencias".

 

 

CAMPS, GÜRTEL, FINANCIACIÓN ILEGAL

 

En 2010, cuando empezaron a aflorar diversos casos de corrupción del PP como 'Gürtel', la financiación irregular del PP, el de los trajes de Camps o el propio de Bárcenas, Fernández Mañueco alternaba declaraciones de "tolerancia cero con el desvío de fondos públicos" en alusión a las cuentas del PP que decía "están claras y la financiación es correcta y transparente", con el respetar el derecho a la presunción de inocencia "en los partidos políticos y fuera de ellos hasta que no emita una sentencia dictada por un juez". Aquel mismo año, dijo confiar «plenamente en la inocencia de Francisco Camps»