El empresario mexicano Baillères negocia con la familia Jumillano la compra de la plaza de toros

Alberto Baillères cuenta con la segunda fortuna más importante de México. Tiene varias ganaderías y gestiona varias plazas en México. El acuerdo de compra del coso de Zorrilla podría estar muy cerca.

El importante empresario mexicano Alberto Baillères podría estar muy cerca de comprar la plaza de Toros de Valladolid. El periodista de Tendido Cero Javier Hurtado ha adelantado esta posibilidad en una conferencia en el prestigioso Club Cocherito de Bilbao. Baillères es el actual presidente del grupo mexicano Bal (un conglomerado que incluye negocios en los sectores de comercio, minería, metalurgia, seguros y finanzas) y que últimamente está adquiriendo negocios en el sector taurino español.

 

Baillères está negociado con la Sociedad Taurina de Valladolid, propietaria de la plaza de toros del paseo de Zorrilla, la compra de este centenario coso, propiedad de la familia Jumillano desde 1956. Según ha podido saber este periódico la propiedad sería de un 75 por ciento en el matador de toros Emilio Ortuño ‘Jumillano’ y el otro 25 por ciento de su hermana María Victoria.

 

Alberto Baillères, segunda mayor fortuna en México, ha irrumpido con fuerza en el panorama taurino español con la adquisición de la prestigiosa ganadería de Zalduendo, de Fernando Domecq, sumándola así al plantel de hierros bravos que posee en el país mexicano. Su empresa, Espectáculos Taurinos de México, opera los cosos de Acapulco, Aguascalientes, Guanajuato, Guadalajara, Irapuato, León y Monterrey.

 

No obstante, algunas fuentes consultadas no descartan en que finalmente no se proceda a la venta del coso y sí a su alquiler como en los últimos años. En esta operación podría entrar el propio empresario mexicano o incluso algunas empresas taurinas muy conocidas, que ya estuvieron como arrendatarias en la plaza de toros del paseo de Zorrilla.

 

La plaza de toros de Valladolid se inauguró en 1980. Trece fueron los socios fundacionales de la Sociedad Taurina de Valladolid, cuyas acciones fueron adquiridas en 1956 por Isidro Ortuño Gil Jumillano. En 1970 la plaza de toros pasó a la propiedad de sus hijos Emilio y María Victoria Ortuño Duplaix. En los últimos años ha sido gestionada por la empresa Valtauro.