El edificio Lucense de Valladolid comienza el traslado del andamiaje a su interior

Se están retirando escombros que se encuentran dentro para poder trasladar los andamios de la estructura ruinosa.

Hace unos días máquinas excavadoras, de demolición y grúas hicieron acto de presencia en el antiguo edificio Lucense de Valladolid, justo enfrente de la Plaza de Toros del Paseo Zorrilla. No, no es que vayan a tirarlo abajo, no del todo al menos. Y es que los operarios, acompañados de sus enormes vehículos, no tienen otro objetivo que desescombrar la parte interna de la parcela, dividida a su vez en tres subparcelas. ¿La intención? Que el cambio de andamios de fuera hacia adentro pueda hacerse con la mayor prontitud posible.

 

Esta es precisamente una de las metas marcadas por el nuevo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Manuel Saravia. Hace algo más de un mes se hizo público que cuatro edificios del centro de Valladolid se quedarían sin sus feos andamiajes –aprate del propio Lucense, los que se encuentran en Fray Luis de León, en San Martín y en Dos de Mayo-, de manera que parecía cuestión de tiempo que comenzara su retirado. Y así ha sido, aunque la cosa no tardará poco en llevarse a cabo, precisamente.

 

“Hay que demoler parte de la zona interior que da a la calle de Puente Colgante para facilitar el apeo, es algo que está controlado”, explica el propio Saravia. “La realidad es que el edificio está en estado ruinoso y pretendemos seguir dando pasos en una posible mejora, pero va todo muy lento”.

 

Muchos años contemplan al Lucense. Veinte años sin actividad, que solo vieron un amago de recuperación en abril de 2012, cuando el Ayuntamiento aprobó un proyecto de actuación que finalmente quedó en nada. Un proyecto de edificación, sin ningún inversor, que dejó en agua de borrajas lo que hubiera sido la resurrección de un edificio histórico de Valladolid.

 

La cuestión es que los actuales dueños de las tres parcelas no pueden hacerse cargo del traslado de los andamios del exterior al interior, de manera que tendrá que ser el Consistorio quien cumpla con los requisitos de salubridad, seguridad y buena imagen.

 

A día de hoy la duda asalta a cualquiera que pase por delante del Lucense, mientras las máquinas continúan retirando morralla. ¿Qué será del edificio? “No descartamos poder hacer algo en el futuro, se habla incluso de construir viviendas”, confirma Saravia, que sabe que tampoco es algo que pueda realizarse a corto plazo. Un proyecto que, de sostenerse, tendrá que hacerlo con andamios.