El Ecce Homo que sobrevivió a un polvorín

Ecce homo. A.MINGUEZA

La Capilla del Palacio Real de Valladolid, sede de la Cuarta Subinspección General del Ejército, incorpora la restaurada talla de un Ecce Homo del siglo XVII encontrado en un polvorín de Burgos. La Junta ha procedido a su restauración y se ha presentado este miércoles.

Todo empezó a mediados del siglo XVII. Probablemente el escultor madrileño Julián Sánchez Barba dio vida a un pedazo de madera y lo convirtió en una espectacular imagen de busto del Ecce Homo. Aquella pieza, también supuestamente, adornó una capilla en el desaparecido monasterio de San Francisco en Burgos.

 

Fue en 1836 cuando el complejo religioso se expropió por el Ramo de la Guerra para ser convertido en un almacén de municiones. El Ecce Homo entonces comenzó su periplo viajero por varios polvorines burgaleses como el ya desaparecido Orbaneja del Río Pico y más tarde el de Ibeas Juarros.

 

Tras la reestructuración en el Ejército de Tierra la Agrupación de Apoyo Logístico (ALOG 61) con sede en la base de El Empecinado, en Santovenia de Pisuerga, absorbió la ALOG 51 de Burgos y se hizo un inventario de todos sus bienes. Fue el cabo Julián Díaz Bajo quien descubrió la pieza. Su sensibilidad artística e histórica hizo que lo pusiera en manos de algunos expertos.

 

Algunos años después, la pieza ha sido restaurada gracias a la intervención del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, "puntero en este tipo de trabajos y con cerca ya de 2.000 bienes restaurados desde su creación", se ha felicitado el director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz Martín, quien ha aprovechado para agradecer la colaboración del Ejército de Tierra porque que "demuestra que tiene también una sensibilidad por el apoyo a la Cultura".

 

"RECUPERADA DEL OLVIDO"

 

La talla, "recuperada del olvido", según Saiz, con un coste de 20.000 euros sufragados por la Consejería de Cultura y Turismo, se convierte así en un atractivo más de la rica imaginería del Palacio Real de Valladolid, que la ha recibido este miércoles en un acto al que, entre otras autoridades, han asistido igualmente el coronel y segundo jefe de la Cuarta Subinspección General del Ejército de Tierra, Lorenzo Julián Benedet Caraballo; la directora del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, Milagros Burón; el restaurador Juan Carlos Martín, y el delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo.

 

El 'Ecce Homo' restaurado, del siglo XVII, constituye una de las más destacadas muestras de la escultura barroca española. Aunque se desconoce su autor, los estudios efectuados barajan que es obra del imaginero Juan Sánchez Barba (1602-1673), autor de tallas muy similares, sobre todo del Cristo Yacente de la Iglesia del Carmen de Madrid.

 

La policromía original estaba oculta por el repolicromado de escasa calidad y un estrato de suciedad que distorsionaban la armonía entre el cromatismo de esta tipología de piezas y la gran calidad de la talla de la imagen.

 

Los trabajos se han centrado en la limpieza y remoción del repolicromado, reintegración volumétrica de las falanges de los tres dedos de la mano derecha, reintegraciones de volumen aparejado de faltas y reintegración cromática del conjunto atendiendo al criterio de mínima intervención necesaria para la comprensión de la pieza. Además, con el fin de una mejor conservación preventiva, se ha realizado una base en madera de pino teñida de negro para proteger las partes más salientes de la imagen.