El disfraz de zombie se sitúa como la estrella para la noche de Halloween en Valladolid

La celebración de Halloween gana puntos en la ciudad y los vallisoletanos se atreven cada vez más a disfrutar de los disfraces, con un coste medio de veinte euros, según las tiendas. 

Los comercios se muestran activos ante esta nueva moda que los españoles han acogido, en un principio con timidez, pero que cada año se afianza más. La campaña de Halloween comenzó hace un mes pero no es hasta la víspera cuando la gente se echa a la calle para adquirir maquillaje, disfraces o decoración.

 

Y es que hay muchos lugares en Valladolid, como la tienda ‘Party Fiesta’, en los que las propias empleadas se disfrazan para conseguir un ambiente más apropiado para el momento.

 

Los colegios internacionales y bilingües son, sobre todo, los que más fomentan esta fiesta. Los niños se deciden por los disfraces clásicos, “el de bruja, el de zombie y el de screen son los más solicitados” comenta la dependienta de ‘Party Fiesta’. El precio por disfrazarte puede rondar los 20 euros mientras que el precio por organizar una fiesta puede ir desde los 30 a los 50.

 

Los bares tampoco desaprovechan la oportunidad y organizan reuniones para los más mayores decorando los espacios con telas de araña y calabazas. Sin embargo, los adultos prefieren disfraces más elaborados.

 

El cine tampoco se queda atrás. Se trata de una fuente de inspiración y hace que se decidan, según la encargada de la tienda ‘Disfraces de Carnaval’, por personajes como Chucky, Saw o Freddy. Por otro lado, las calaveras mexicanas están triunfando entre las mujeres, que prefieren un maquillaje más vistoso y restar importancia a la vestimenta.

 

“El buen tiempo también está influyendo. Apetece más estar en la calle y la gente se anima más a disfrazarse” asegura la encargada de ‘Disfraces de Carnaval’. “Es curioso porque los clientes extranjeros se deciden por disfraces de lo más variados pero los vallisoletanos solo compran en la temática de terror”, apunta.

 

EL ORIGEN DE HALLOWEEN

 

Hasta hace no muchos años el 31 de octubre era simplemente la jornada previa al Día de Todos los Santos, una festividad cristiana, seria y solemne celebrada en toda España. Motivo de puente y descanso nacional, si el calendario lo permitía. Pero la influencia anglosajona ha conseguido una fusión de culturas y tradiciones en la cual cada año son más las personas que se animan a celebrar la noche del 31 la famosa fiesta de Halloween, es decir, el Día de los Muertos. 

 

Halloween es una fiesta de origen pagano que tiene sus raíces en el antiguo festival celta conocido como Samhain (pronunciado "sow-in"), que significa "fin del verano".  Se celebraba al finalizar de la temporada de cosechas en Irlanda para dar comienzo al "año nuevo celta", coincidiendo con el solsticio de otoño. 

Durante esa noche se creía que el mundo de los vivos y de los muertos se comunicaba y se realizaban fiestas y ritos sagrados que incluían la comunicación con los muertos. Entre las tradiciones se incluye la realización de bromas, confeccionar disfraces y contar historias de fantasmas.