El detenido con 'anfetas' en Valladolid alega que la droga era para consumirla con amigos en un festival de Burgos

El joven de 24 años Juan Carlos D.B, detenido el pasado mes de marzo en la calle Doctrinos en posesión de más de 8 gramos de anfetamina, ha negado dedicarse a la venta de droga y ha asegurado que ésta la había adquirido para consumirla con otros tres amigos en un festival de música que se iba a celebrar en un pueblo de Burgos.

  

El procesado, que cuando ocurrieron los hechos, el 28 de marzo, ganaba 400 euros al mes como repartidor de kebabs, ha explicado, durante el juicio celebrado en la Audiencia de Valladolid, que esa misma tarde había adquirido la anfetamina en el barrio de Pajarillos y que su propósito no era otro que pasar cinco días de juerga junto con otros tres amigos en el referido festival que iba a tener lugar en una localidad burgalesa no identificada.

 

Aunque sostiene que la anfetamina era para consumo compartido, Juan Carlos D.B. tampoco ha llevado a la sala a los otros tres amigos con los que iba a consumir las once bolsitas que le fueron ocupadas por la Policía Nacional, circunstancia que ha justificado en su negativa a "comprometer" a estas personas, y ello a pesar de exponerse a una posible condena de tres años de prisión, que es la que ha mantenido el Ministerio Fiscal.  

 

Frente a su versión exculpatoria, los dos agentes de la patrulla de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional que le detuvieron han coincidido al señalar, en declaraciones recogidas por Europa Press, que circulaban en un vehículo por la calle Doctrinos cuando al llegar a la confluencia con el Paseo de Isabel la Católica se percataron de la presencia sospechosa de dos jóvenes.

 

UN "BRINCO"

 

Sus sospechas se acrecentaron, tal y como han explicado los agentes, cuando el detenido, que en ese momento tendía la mano a otro individuo en ademán de entregarle algo, se percató de la presencia policial y se llevó un gran sobresalto. "Dio un brinco hasta despegar los dos pies del suelo", ha recordado gráficamente uno de los dos funcionarios, quien ha añadido que en ese momento el acusado se llevó la mano al bolsillo trasero del pantalón para guardarse algo.

 

En ese bolsillo es donde instantes después los agentes actuantes intervinieron a Juan Carlos D.B. las once bolsitas que contenían 8,09 gramos netos de anfetamina, con una riqueza del 12,96 por ciento, mientras que en su cartera llevaba "billetes arrugados metidos de cualquier manera", hasta un total de 75 euros.

 

El sobresalto del joven, así como la cantidad de la droga ocupada, su distribución y el dinero fraccionado son, tal y como ha incidido la acusación pública, pruebas evidentes de la actividad delictiva del procesado, sumado al hecho de que éste no haya llegado a dar más detalles sobre las fechas y localidad donde se iba a celebrar el festival de música y, sobre todo, la no presentación en la vista de los amigos con los que iba a consumir "porque éstos, en realidad, no existen".  

 

La defensa, sin embargo, ha pedido a la sala un fallo absolutorio y ha reprochado al fiscal por haber "construido" toda la acusación sobre una actitud sospechosa y sobre suposiciones. "¡Dice que es blanco y migado y, por tanto, sopas de leche!", ha denunciado el defensor, quien además ha recordado que en caso de condena su patrocinado sería responsable de un delito contra la salud pública en grado de tentativa.