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Cartel definitivo iberian file

El descenso le cuesta al Real Valladolid más de 3.500 abonados a estas alturas de verano

Un socio del Real Valladolid se deshizo de su abono de esta manera el día del descenso. BORIS GARCÍA

El año pasado el club blanquivioleta había expendido 10.736 carnets, mientras que para el presente se suman 7.127 socios a poco más de quince días para que empiece la Liga.

Lunes, 5 de agosto de 2013. Martes, 5 de agosto de 2014. Dos fechas separadas exactamente por un año de diferencia... y por más de 3.500 abonados para el Real Valladolid. Y es que el descenso se paga muy caro. Casualmente en los dos días señalados, con el nombrado año de separación, el club hacía públicos los datos de la marcha de la campaña de abonados, con un resultado demoledor.

 

"El Real Valladolid supera los 10.000 abonados", rezaba el titular de la noticia en la web oficial para el caso de 2013. "Hasta el momento, el club cuenta con 10.736 abonados, de los cuales 833 son nuevos en la masa social blanquivioleta", daba más detalles.

 

La otra cara de la moneda se dejaba ver este martes, con otro titular parecido, pero a la vez muy diferente. "El Real Valladolid cuenta con 7.127 abonados, incluyendo casi 400 altas". Eso sí, también destaca un importante detalle. No todo son malas noticias. "Las cifras mejoran las de la última campaña en Segunda División". Palabras clave, sin duda.

 

Por aquel entonces, en la campaña 2011/2012, mientras Djukic tomaba el timón del banquillo pucelano, los socios empezaban a renovar el 11 de julio, diez días más tarde que en la presente temporada. Lo cierto es que el 8 de agosto de 2011 el club aseguraba que la cantidad de socios ascendía a 6.022, por lo que en caso de que se quieran considerar mejores, tampoco se trataba de cifras muy diferentes a las actuales. Resumiendo; en la pretemporada del último año en Segunda, en 2011, se alcanzaron 6.022 seguidores en 28 días, en la presente, 7.127 en 35.

 

La realidad de hoy, al final, es la que es. Con el club recién escapado de las garras de la Ley Concursal, la economía de guerra no permite perder gran cantidad de socios, por complicado que parezca. Ya lo reconoció el propio presidente Carlos Suárez hace no muchas semanas, a la hora de presentar la campaña; "esta debe cubrir el 40% del presupuesto del club de esta temporada".

 

Se han ajustado precios -lógico, dado el descenso de categoría-, se han dado ventajas para niños, jubilados, mujeres y parados, se han regalado 25 carnets, se ha tratado de apelar a la necesidad que tiene el equipo de contar con una afición fiel. Pero por ahora no es suficiente. Quedan poco más de quince días para el primer partido de Liga ante el Mallorca en Zorrilla, y a la espera del típico arreón final días antes del choque, habrá que ver cuántos ocupan sus asientos para dicha jornada.

 

Las dos campañas, la de este año y el anterior, comenzaron oficialmente el mismo día, el 1 de julio, y la diferencia de 3.500 socios es tan ostensible como real. ¿En qué cifra se parará el contador cuando los jugadores del Pucela desfilen por el túnel de vestuarios para enfrentarse al Mallorca el 23 de agosto? ¿Cuáles serán los números cuando concluya la campaña de captación, allá por septiembre? Solo el tiempo, y los primeros resultados del Rubi Team, lo dirán.