El delegado de los examinadores: “Nos sentimos ignorados por la DGT; no busca soluciones”

Valentin Rodriguez, delegado provincial de la Asociación Nacional de Examinadores de Tráfico. A.MINGUEZA

Valentín Rodríguez es el delegado provincial de la Asociación Nacional de Examinadores de Tráfico que piden una dignificación de su profesión. Mantienen una huelga de tres horas diarias.

Cuatro son las reivindicaciones básicas que reclaman los examinadores a través de esta huelga indefinida:

 

1.- No dar los resultados a los examinados in situ, porque han crecido el número de agresiones físicas y verbales. “No nos negamos a explicar los fallos que hayan cometido, pero nos oponemos a dar el resultado al examinado”.

 

2.- Pretenden que se reduzca una prueba diaria. “Queremos pasar de 13 a 12, para poder tener más tiempo de explicar los fallos a los examinados”.

 

3.- Reclaman peligrosidad y penosidad. “Se nos niega un complemento específico. Es ridículo que nos digan que tenemos el mismo riesgo de accidente que cualquier funcionario en ventanilla”.

 

4.- "Exigimos el carácter público del examen y rechazamos cualquier posible privatización. Queremos una formación específica, dura y exigente”.

La huelga de examinadores de tráfico está teniendo menos incidencia en Valladolid que en el resto de España, donde los sindicatos lo cifran en un 72 por ciento. En la capital existen siete examinadores, de los cuales solo tres están siguiendo el paro de tres horas diarias. El delegado provincial de la Asociación Nacional de Examinadores de Tráfico, Valentín Rodríguez, explica que "es más fácil que otros luchen por ti”.

 

Rodríguez asegura que la huelga seguirá porque la DGT “no ha mostrado ningún interés por buscar soluciones”. “Nos sentimos ignorados”. El paro de tres horas diarias (12 a 15 horas) comenzó el 14 de septiembre. Según las informaciones que maneja el delegado provincial de la Asociación de Examinadores se ha remitido una carta a los ministros correspondientes para que puedan mediar en el conflicto.

 

En caso de no conseguir las reivindicaciones que se proponen, la idea es que a mitad del mes de octubre se pare durante una jornada completa y se convoque una gran manifestación en Madrid. La idea que subyace detrás de las protestas es la de “dignificar el trabajo”. “No tiene sentido que nos digan que sufrimos la misma peligrosidad que un funcionario que está en una ventanilla pública”.

 

En la actualidad, Valladolid cuenta con siete examinadores, cuando hace tan solo tres años eran diez. La crisis también ha llegado hasta este sector. No obstante, Valentín Rodríguez dice que por lo visto en otros territorios, Valladolid no está del todo mal, aunque sería muy aconsejable que se integraran en el cuerpo de examinadores “uno o dos más”.