El culebrón de la Ciudad de la Juventud toca a su fin: la licencia de los 232 chalés llegará el próximo mes

Tras varios años de retrasos y pleitos, el Ayuntamiento de Fuensaldaña concederá la licencia después de que se finalicen las obras de adecuación a la legalidad de las escaleras interiores. La empresa dice que en un mes se finalizará la reforma y el Consistorio que tardará una semana en los trámites.

El calvario de la Ciudad de la Juventud parece que tiene sus días contados. El alcalde de Fuensaldaña, Carlos García Román, ha confirmado a este periódico que el Ayuntamiento tardará poco más de una semana en dar la licencia de ocupación a las 232 viviendas unifamiliares de la nueva urbanización ubicada en el Plan Parcial Los Viñales y que promovió Candidatura Independiente hace más de siete años.

 

Cuando terminen las obras de adecuación a la legalidad de las escaleras interiores de los chalés y que podrían estar finalizadas en un mes, el arquitecto municipal dará de paso las viviendas (tres años después de su finalización) y sus propietarios podrán ocupar al fin sus inmuebles.

 

El culebrón de la Ciudad de la Juventud ha tenido un proceso tan complejo como largo en el tiempo. Después de algunos años para aprobar el Plan Parcial Los Viñales, en enero de 2010 finalmente se concedía licencia por el entonces alcalde Alberto Perandones a la sociedad Cooperativa Vallisoletana de la Vivienda 7 para ejecutar la urbanización, que incluía 232 chalés pareados.

 

La promoción tuvo que asumir la construcción de una Estación Depuradora de Aguas Residuales, un depósito de agua potable, además de un viario a Fuensaldaña y la conexión del sector con la autovía. Incluso la primera empresa que debiera acometer la urbanización por 36 millones de euros quebró y tuvo que ser adjudicada a la baja (25 millones) a una nueva UTE. El alcalde de Fuensaldaña, asimismo, justifica que las expropiaciones para construir las rotondas también llevaron su tiempo.

 

Todo ello hizo que el  proyecto de la Ciudad de la Juventud se demorara en exceso y que muchos de los propietarios cooperativistas que habían invertido sus ahorros en una vivienda, hayan tenido que vivir de alquiler durante todos estos años.

 

 

Ante la llegada del 1 de enero del año 2013, donde entraba en vigor la subida del IVA que gravaría los inmuebles, se intentó dar un impulso para que la nueva urbanización pudiera estar finalizada y legalizada. Pero el enésimo mazazo llegó en diciembre de 2012 cuando el arquitecto municipal, Fernando Pérez, informó desfavorablemente por las deficiencias de las escaleras interiores.

 

ESCALERAS "ILEGALES"

 

Al parecer, según defiende el alcalde popular de Fuensaldaña, Carlos García, las escaleras no cumplían la legalidad vigente y no se adecuaban al proyecto original. Eran estructuras prefabricadas adquiridas en La Bañeza (León) que no respetaba “los criterios de seguridad y accesibilidad” e incumplían el Código Técnico de Edificación. A pesar de los informes de otros arquitectos presentados por la cooperativa, la negativa del Ayuntamiento fue corroborada por la opinión del Servicio Técnico de Urbanismo de la Diputación de Valladolid.

 

 

Este hecho provocó que se denegara la licencia de primera ocupación y continuara el camino a los tribunales durante un largo año, el del 2013. Finalmente un acuerdo judicial permitió desbloquear la situación. Los cooperativistas retiraban las denuncias contra el Ayuntamiento, Bankia financiaba la modificación de las escaleras (2.000 euros por vivienda) y el Consistorio se comprometía a firmar la licencia de primera ocupación una vez corregidas las deficiencias.

 

El culebrón de la Ciudad de la Juventud puede estar viviendo su último capítulo. Después de Navidad, una subcontrata ha efectuado la reforma de las escaleras en los 232 edificios. La estructura está finalizada, y ahora resta su pavimentación cerámica, los remates de madera y el pintado de la zona afectada. Desde la empresa Constructores Reunidos de Valladolid estiman que en el plazo de un mes se puedan entregar las obras.

 

A partir de ese momento, el alcalde de Fuensaldañana, Carlos García, se compromete a acelerar los trámites y en el plazo de una semana conceder la licencia de ocupación. Los vecinos, por fin, podrán ver cumplido su viejo sueño de ocupar la Ciudad de la Juventud, que durante estos años ha sido una verdadera ciudad fantasma.