El Cuatro Rayas suma un nuevo empate ante un Cangas muy organizado

El Cuatro Rayas ha sumado un nuevo empate -el tercero consecutivo- ante un Cangas muy organizado, sobre todo en el plano defensivo, que llegó a contar hasta con cinco goles de ventaja (20-25), pero se encontró con un Lamariano muy seguro en la portería, que impidió al rival llevarse los dos puntos.

29 - Cuatro Rayas Valladolid (18+11): Lamariano (Pérez Verdejo, ps), Porras (4), Lacasa (1), Fernando Hernández (6), Corzo (2), Camino (-), Ávila (2), Peciña (1), Megías (5), Juárez (5,3p), Paco López (3), Bozovic (-).

 

29 - Frigoríficos Morrazo (15+14): Smidl (Mijuskovic, ps), Simes (3), Pousada (5), Suso Soliño (1), Eijo (2), Cerqueira (2), Rosales (3), Rubén Soliño (6,2p), Muratovic (3), Barreiro (2), Amarelle (-) e Iglesias (2).

 

Parcial cada cinco minutos: 3-3, 5-6, 8-9, 11-11, 13-11 y 18-15 (descanso); 18-19, 19-23, 23-25, 25-26, 28-28 y 29-29 (final).

 

Árbitros: Ignacio García Serradilla y Andreu Marín Lorente (Federación catalana). Excluyeron dos minutos a Bozovic (min.21), Porras (min.39), Peciña (min.45) y Megías (min.54), del Cuatro Rayas, y a Amarelle (min.19 y 52), Eijo (min.22), Cerqueira (min.24 y 42) y Gallego (min.26), del Frigoríficos Morrazo.

 

Incidencias: Encuentro correspondiente a la quinta jornada de Liga Asobal, disputado en el polideportivo Huerta del Rey ante unos 1.800 espectadores. 

El cuadro gallego salió mucho más entonado y más organizado en ataque que los vallisoletanos, con lo que asumieron el control del juego para arrancar una ventaja de dos goles (5-7) en los primeros compases del encuentro, que mantendrían hasta el minuto 18, en el que los locales se adelantaron en el marcador (10-9).

 

El Cangas se mostró muy serio en el plano defensivo, desplegando diferentes variantes que resultaron efectivas para impedir que los locales se distanciaran en el marcador, aunque los de Nacho González supieron aprovechar las cuatro exclusiones prácticamente consecutivas que sufrieron los pontevedreses para aumentar la renta.

 

Así, se llegó al descanso con un 18-15, fruto de esas superioridades que disfrutaron los vallisoletanos, con las que pudieron derribar la férrea defensa visitante, ya que el ataque adoleció de falta de fluidez en muchos momentos, al no encontrar un referente claro en la dirección del juego.

 

Tras la reanudación, el Cangas reaccionó y salió dispuesto a volver a tomar las riendas del juego, lo que lograron sin necesidad de esforzarse demasiado, ya que el Cuatro Rayas perdió el norte y fue sorprendido por un rival con las ideas claras (18-19) y espíritu luchador.

 

El tiempo muerto de Nacho González cayó en saco roto, ya que los gallegos ampliaron la renta hasta los cuatro goles (19-23), que obligó al técnico vallisoletano a volver a pedir un receso para intentar hacer despertar a sus pupilos, lo que consiguió a través de un Fernando Hernández que se echó al equipo a sus espaldas.

 

El Cuatro Rayas recortó diferencias (23-25) y el público se volcó para insuflar ánimo a sus jugadores, que hicieron valer la experiencia de los veteranos para igualar el partido (28-28), a falta de cinco minutos, en los que se repartieron errores y aciertos en ambos bandos, para terminar en empate (29-29).