El Cuatro Rayas sucumbe en Gijón en la segunda parte

Después de cuatro semanas consecutivas puntuando, los pucelanos no pudieron contra el Juanfersa Fegar que firmó una gran segunda parte.

25 - Juanfersa Grupo Fegar (14+11): Savic, Pelitero (6, 3P)), Adrián (4), Cakic (3), Maxi Cancio (1), Ángel Paraja (4) y Huerta (1). También jugaron Emilio, Pablo Fernández Golubovic (1), Acetti (1), Costoya (3), Serdio y Samuel (1).

 

21 - Cuatro Rayas Valladolid (13+8): Lamariano, Peciña (2), Lacasa (2), Fernando Hernández (4, 2p), Megías (1), Delgado y Roberto Pérez (4). También jugaron Corzo (2 p), Porras (1), Paco López (4) y Juárez (1p).

 

Marcador cada 5 minutos: 4-1, 5-5, 7-7, 7-8, 10-9, 14-13 descanso, 16-16, 18-17, 20-17, 21-18, 24-20 y 25-21.

 

Árbitros; Gregorio Muro y Alfonso Rodríguez. Excluyeron por 2 minutos a los locales Golubovic, Cancio, Cakic (dos veces), Ángel Paraja (dos veces), Pellitero, Alberto Suárez y a los visitantes Peciña (dos veces), Porras, Roberto Pérez.

 

Incidencias: Alredor de 2.000 aficionados.

Después de cuatro semanas consecutivas puntuando, el Cuatro Rayas Valladolid sucumbió ante el empuje del Juanfersa Fegar, que hizo una gran segunda parte.

 

Los dos equipos se jugaban mucho en este encuentro y los primeros minutos estuvieron llenos de imprecisiones y los goles llegaban con cuentagotas hasta que los locales pusieron la directa y con velocidad lograron una ventaja de tres goles (4-1).

 

El Juanfersa Fegar tuvo toda la semana de baja a Acetti por una gastroenteritis y a Costoya tratando de recuperarse de las molestias que arrastra en la espalda y que ya le impidieron jugar la pasada semana en Zaragoza aunque finalmente los dos estuvieron a disposición del entrenador.

 

Alberto Suárez situó al central Adrián Fernández en la posición habitual de Costoya y él fue el encargado de dar la primera ventaja a su equipo pero tras el 4-1 de los primeros minutos el Valladolid reaccionó y endosó un parcial de 0-4 que le ponía por delante.

 

Desde ese momento y hasta el final de la primera parte la igualdad fue la tónica general con continuas alternativas en el marcador y sin que ninguno de los dos equipos lograra una ventaja superior al gol.

 

Los locales sacaban mayor rentabilidad al contraataque mientras que los pucelanos lo hacían al juego posicional con Adrian y Pellitero culminando los contragolpes y Roberto Pérez como el más acertado en el tiro exterior para los visitantes.

 

A los gijoneses les era imposible contactar con el pivote Ángel Paraja que no marcó su primer gol hasta el minuto 24 y poco después hacía su aparición Costoya que sólo lanzo dos veces pero fueron otros tantos goles y el Juanfersa Fegar se fue al descanso con un gol de ventaja (14-13).

 

El Cuatro Rayas hizo un 0-2 de salida y volvió a ponerse por delante y de nuevo el partido entró en un intercambio de goles y alternativas en el marcador con un público presionando a la pareja arbitral que en esos primeros minutos se mostraron muy rigurosos con las acciones locales en defensa.

 

El apoyo de la grada hizo que los gijoneses jugasen los mejores minutos del partido y lograron distanciarse de en el marcador 20-17 mediada la segunda mitad, momento en el que llegó una nueva exclusión en defensa entre la bronca de la grada.

 

Emilio Vallado salió a parar dos penaltis y lo hizo en ambos, el primero a Fernando Hernández y el segundo a Corzo y en la siguiente jugada el juvenil Samuel Pérez aumentó la ventaja de su equipo a 4 goles, la mayor del partido, 21-17.

 

Una protesta de Alberto Suárez por una falta que a su juicio no señaló la pareja arbitral fue castigada con dos minutos y el Juanfersa Fegar se quedó con cuatro jugadores en cancha de lo que se aprovecharon los vallisoletanos para recortar.

 

Fueron unos minutos en los que la pareja arbitral se convirtió en protagonista porque en otra acción excluyeron a Pellitero y Porras y el partido se convirtió en un puro nervio del que sacó más rendimiento los locales que se mantenían con cuatro goles de ventaja (24-20) lo que obligó al Cuatro Rayas a pedir tiempo muerto a falta de cinco minutos y medio.