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El Cuatro Rayas da la cara ante el potente Naturhouse pero no aguanta su ritmo (29-23)

El Cuatro Rayas Valladolid ha causado una buena impresión ante uno de los grandes de la Liga ASOBAL aunque finalmente cayó por 29-23 en un partido en el que los locales han impuesto su potencial en el segundo tiempo.

 

29.- Naturhouse (14+15): Aginagalde, Pedro Rodríguez (4), Luisfe (6), Thiagus Petrus (4), Ángel Fernández (4), Velasco (1), Garabaya (3), Jorge Martínez (p), Tioumensev (4), Capote, Patrianova (2), Ángel Romero (1), Masachs (1), Tolmos, Ramiro y Romeo (p).

 

23.- Valladolid (12+11): Lamariano (p), Camino (2), Delgado Ávila (2), Ismael Juárez (7, 4p), Corzo (2), Pérez (1) y Gonzalo Vicente (3), Bozovic (1), Peciña (1), Fernando Hernández (3), Mejías (1), Lacasa y David Fernández.

 

Parciales: 2-2, 5-5, 7-6, 10-10, 11-12 y 14-12 (descanso), 16-12, 19-14, 23-15, 24-17, 26-20 y 29-23 (final).

 

Árbitros: Carlos Javier y Juan José Gude Prego. Excluyeron con dos minutos al local Petrus y a los visitantes Peciña y Bozovic.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de la Asobal celebrado en el Palacio de los Deportes de La Rioja ante unas 1.500 personas.



 

 

El partido ha tenido dos mitades muy diferentes; la primera marcada por la voluntad del Cuatro Rayas y el juego discontinuo del Naturhouse; y la segunda, determinada por la inercia y por la lógica superioridad de una plantilla que aspira a la parte de la tabla sobre otra con objetivos más modestos.

 

De nuevo los riojanos tardaron más que su rival en entrar en el partido. El Valladolid comprendió que ese era su momento y con un juego muy agresivo logró mantenerse en el partido e, incluso, tener alguna ventaja en el marcador.

 

Los riojanos evidenciaron las "dudas" que tienen en defensa y por eso fueron incapaces de despegarse en todo el primer tiempo.

 

Pero un "arreón" final protagonizado por Patrianova, Tioumentsev y Pedro Rodríguez sirvió para demostrar antes del descanso que el Naturhouse tiene más recursos de ataque y el partido empezó a romperse a su favor (14-12).

 

La "brecha" entre ambos terminó de abrirse en el inicio del segundo tiempo, en el que el Naturhouse dejó de dudar y aprovechó sus puntos fuertes en ataque, ayudado desde la portería por Aguinagalde.

 

En apenas diez minutos el equipo de Logroño sentenció el partido (19-14) ante un Valladolid que asistía perplejo a la evidencia de que cuando un equipo es superior puede permitirse un esfuerzo menor y aún así ganar.

 

De hecho, el Naturhouse siguió hasta el final con un balonmano más efectivo que bueno, en muchos momentos excesivamente individual, pero eso le bastó para aumentar su renta.

 

En la parte final del encuentro el Naturhouse trató de aumentar más su ventaja, con la velocidad de Tioumentsev y Patrianova, pero se perdió con demasiados cambios y eso propició un marcador más ajustado de lo esperado.