El Cristo Yacente se queda en casa; la procesión tuvo que realizarse en el Real Convento por la lluvia

A las 20.07 minutos, cuando estaba previsto que saliera del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana por María de Molina, se anunció que no habría procesión y esta tuvo que ser dentro del edificio.

La Semana Santa perfecta no existe. Así quedÓ claro después de que el Cristo Yaciente, que iba a desfilar este Sábado Santo desde el Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, cruzando María de Molina, Héroes de Alcazar de Toledo y Zúñiga para regresar a la Plaza Santa Ana, se tuviera que quedar en el Real Monasterio ante la posibilidad de lluvia. Al menos sí lo acabaría haciendo dentro del propio edificio, pero claro, no es lo mismo.

 

Con un palmo de narices se quedaron todos los allí congregados, a las puertas esperando a que saliera el Cristo. No muchos, todo hay que decirlo, ya que la no salida parecía una evidencia después del aguacero que había caído apenas tres cuartos de hora antes.

 

Así, a las 20.07 horas, siete minutos más tarde de la hora en la que supuestamente saldría la figura por los enormes portalones, la megafonía anunció que no había motivo para seguir ahí parado. Y más cuando, después de que en esos mismos instantes no estuviera cayendo ni una gota, sí que comenzaba a chispear agua del cielo en las céntricas calles de Valladolid.

 

 

Fue entonces cuando, lejos de miradas indiscretas, la figura empezó a desfilar por los estrechos pasillos del Convento. Sobra decir que en algunos espacios el movimiento no era precisamente sencillo, por lo que la penitencia para los cofrades se hizo doble por tener que realizar maniobras en algunas partes del trayecto.

 

Finalmente, se alcanzó la sala en la que se encontraba la Virgen y donde se asentó al Cristo para devolverlo de manera definitiva hasta el año que viene, ante la atenta mirada del alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, que pese al incidente no quiso perderse el particular paso.

 

Así, la imagen de Gregorio Fernández ha sido el primero que no ha salido en toda esta Semana Santa de la ciudad. Ya lo decíamos al principio. Después de unos días espléndidos de sol y alegría, la Semana Santa perfecta no existe.

El Cristo Yacente tuvo que procesar dentro del Real Convento de San Joaquín y Santa Ana. JUAN POSTIGO