El Cristo del Olvido reparte serenidad por las calles de Valladolid

El pequeño crucificado partió de la iglesia de Santa María de la Antigua y tuvo dos encuentros: con el Cristo de la Humildad y con la Virgen Vulnerata.

Cientos de personas se congregaron en la iglesia de Santa María de la Antigua para asistir a la salida del Cristo del Olvido, procesionado por la Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre. El pequeño crucificado, obra de Pedro de Ávila hacia 1720, abandonaba la gótica puerta del templo y la románica torre en su camino por las calles de Valladolid.

 

Tras recorrer Arzobispo Gandásegui, Plaza de la Universidad, Librería, Plaza de Santa Cruz y Alonso Pesquera llegaba hasta la Basílica Nacional de la Gran Promesa, donde la Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad les recibía con el Cristo de la Humildad. Tras el rezo de una estación se continuaba desfile penitencial hasta el Real Colegio de San Albano (Los Ingleses).

 

El emotivo encuentro esta vez fue con la Virgen Vulnerata, uno de los momentos álgidos de esta procesión, seguida por multitud de fieles y espectadores. El cortejo regresaba por Plaza de San Juan, Velardes, Juan Mambrilla, Ruíz Hernández, Plaza de la Universidad y Arzobispo Gandásegui, hasta la Iglesia Parroquial de Santa María la Antigua, donde una vez entonado el canto del Perdón se daba por concluida la procesión.