El Cristo del Olvido desafía a la lluvia

La procesión del Cristo de la Buena Muerte. / VALLADOLIDCOFRADE

El agua remitió poco antes de las salida de esta procesión, y el desfile partió hacia el santuario aunque atajando. La Virgen Vulnerata protagonizó el emotivo acto de encuentro con el crucificado de Juan de Ávila.

Ni los más optimistas se imaginaban que el Cristo del Olvido pudiera ver la luz con la que estaba cayendo unas horas antes del inicio de esta procesión. Pero al filo de las once de la noche el cielo se serenó, la lluvia remitió y el crucificado atribuido a Juan de Ávila salió de la iglesia de la Antigua, escoltado por su cofradía, la de la Preciosísima Sangre.

 

No obstante, los responsables decidieron acortar un poco el recorrido y aligerar el ritmo, en previsión de que la lluvia pudiera hacer acto de presencia. De esta forma el desfile atajó por las calles Librería y Alonso Pesquera y más tarde el recorrido transcurrió como es habitual hasta el santuario, donde se llevó a cabo un acto y salió la Virgen Vulnerata a recibir al crucificado.