El Cristo de la Luz ilumina Valladolid para abrir paso a la jornada del Jueves

El homenaje a los estudiantes tuvo lugar en la plaza de Santa Cruz con un calor veraniego y ante miles de personas congregadas.

Es ya la tónica habitual, todos lo dan por hecho para esta Semana Santa. Bajo un sol de justicia, más propio del mes de junio que el de abril, era el momento de que el Jueves Santo diera comienzo con la procesión del Cristo de la Luz, tan esperada por los cientos de estudiantes a los que se homenajeaba como por las miles de personas que se dieron cita a las 11.00 horas frente al Palacio de Santa Cruz.

 

Con el majestuoso Palacio de fondo, que a pesar de su grandeza apenas tenía espacio entre sus puertas para que pudiera salir la enorme figura del Cristo crucificado, y siempre después del toque de campana tan clásico año tras año, el paso comenzó a avanzar por las calles de Valladolid bajo el mayor silencio posible.

 

Era el turno del Coro de la Facultad de Derecho, que empezó a realizar el canto del 'Gaudeamus' mientras la figura se iba abriendo paso de manera bamboleante. Por allí se dejaban ver también el rector de la Universidad, Marcos Sacristán, el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y el delegado de la Junta de Castilla y León, Pablo Trillo.

 

La Plaza de la Universidad, Arzobispo Gandásegui y la Plaza Portugalete han podido deleitarse con la imagen de casi cuatro siglos de antigüedad tallada por el mismísimo Gregorio Fernández, para después alcanzar la Catedral. Era el momento del recuerdo. El Vía Crucis, en esta ocasión, iba dedicado al recientemente arzobispo de Valladolid, José Delicado Baeza, fallecido el pasado 17 de marzo.

 

Las calles Arribas, Cardenal Cos, Plaza de la Universidad, Librería y plaza de Santa Cruz han sido los lugares por los que ha terminado de concurrir el Cristo de la Luz, con los más de veinte cofrades de color rojo y negro llevando a hombros a toda una imagen de la Semana Santa vallisoletana.