El corazón de la mejor hamburguesa de Valladolid está en la calle Carmelo

El bar-hamburguesería, junto al Paseo Farnesio, está especializado en servicio de pinchos y tapas tradicionales pero su plato estrella es la hamburguesa Carmelo.

BAR HAMBURGUESERÍA CARMELO

 

Calle Carmelo 2, Valladolid, junto al Paseo de Farnesio.

 

Horario de 08:00 a 23:00, cocina de apertura a cierre.

 

Carta de hamburguesas, perritos, bocatas, sandwiches y ensaladas, además de tapas y pinchos.

Tomate, lechuga, cebolla caramelizada, bacon, queso cheddar, salsa american burguer y la mejor carne de buey, jugosa y tierna, todo ello envuelto en pan crujiente. Es posible que usted haya empezado a salivar, y sería lo lógico, pues estamos hablando de una de las mejores hamburguesas de Valladolid. La palabra clave es Carmelo, ya que se trata del nombre de la hamburguesa en cuestión, compartido con el local y la calle en la que se encuentra. Una delicia para la vista, el tacto y, por supuesto, el gusto.

 

Y es que no hay más que darse un paseo por las cercanías del Paseo Farnesio para toparse de frente con la terraza de este lugar, mezcla de tradición y negocio de barrio, y con su amplia carta gastronómica. Porque aunque el plato estrella del lugar sean las nombradas hamburguesas, tampoco los perritos, sandwiches, bocatas o ensaladas se quedan atrás. Una amplia variedad que ofrece un servicio ininterrumpido de cocina, desde primera hora de la mañana hasta el cierre.

 

¿Pero cuál es el secreto de este pequeño rincón de Valladolid, capaz de servir hamburguesas de doscientos, cuatrocientos y hasta seiscientos gramos? “La carne de buey... y mi mano”, explica entre risas Ana Santos, cocinera de estas genialidades culinarias. “Se trata de hacerlas y servirlas con cuidado”, apuntilla. Concepto con el que se muestra de acuerdo Saúl Furones, dueño del establecimiento.

 

“En nuestras hamburguesas el secreto está en la calidad de los ingredientes. Tanto la carne de buey como el bacon o la lechuga deben ser de primera, así es como se consigue el mejor producto y fidelizar a la gente”. Personal que acude de todas las edades, por cierto. “Suele venir más gente joven, pero al tratarse de un bar-hamburguesería de barrio, también acuden personas de más edad. Hay de todo”, asegura Furones.

 

Lejos, y a la vez muy cerca, queda el concurso de zampa hamburguesas que se celebró el pasado mes de junio, uno de los puntos que hizo famoso al Carmelo de Valladolid. Más de uno todavía recuerda los 'monstruos' de dos kilos de peso en carne, demás ingredientes de la hamburguesa aparte, que se comieron en poco más de media hora hasta diez vallisoletanos. Memorable, cuanto menos, y una demostración más de que quien empieza a comer las delicias del Carmelo, no puede parar.

 

El servicio también se adapta a la petición del cliente, claro, y es que también hay quien prefiere algo más clásico como un pincho o una tapa acompañada de una cerveza o un buen vaso de vino. Tomate, queso, anchoa, jamón, huevo... La barra, cargada de estas delicias en miniatura, dan buena fe de ello. ¿Suena apetecible, verdad? “Pues sabe igual de bien”, asegura Ana Santos, la cocinera. Nada más que decir.