El control de la fauna silvestre y la sostenibilidad centrarán el encuentro de ASAJA con el consejero de Medio Ambiente

El presidente de ASAJA Ávila, Joaquín Antonio Pino, defenderá los intereses de los ganaderos y agricultores abulenses en el encuentro que va a mantener en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en asuntos como el necesario control de la fauna silvestre y el mantenimiento sostenible del entorno natural. 

Según han comunicado, ASAJA trasladará de primera mano a los responsables regionales de Medio Ambiente los perjuicios que sufren nuestros agricultores y ganaderos "derivados de una mala gestión por parte de la Consejería" en aspectos como el control de la fauna salvaje.

 

Al problema del incremento de los ataques de lobo, especie para la que se demanda insistentemente un control poblacional, se suman los generados por el descontrol en otras especies. Ciervos, corzos y sobre todo jabalíes salvajes, que no están controlados sanitariamente por la Junta, están ocasionando auténticas catástrofes en el saneamiento ganadero, al propagar enfermedades entre las ganaderías. Topillos, conejos y jabalíes causan periódicamente daños en los cultivos cuando se disparan sus poblaciones.

 

Otra cuestión que se pondrá sobre la mesa del consejero de Medio Ambiente será la proliferación de malas hierbas en los cultivos y el emboscamiento de pastizales, caminos y otros parajes naturales que tradicionalmente han sido aprovechados y mantenidos por los ganaderos.

 

ASAJA pedirá también que se permitan las prácticas tradicionales de limpieza, como la quema de rastrojos en las fincas agrícolas, que son mucho más sostenibles y ecológicas que el uso de fitosanitarios para controlar las malas hierbas. Además, sostienen que se han realizado siempre quemas controladas para regenerar pastos, lo que contribuye también a eliminar maleza de zonas menos accesibles especialmente en parajes de montaña, ayudando así a prevenir incendios en épocas de riesgo.

 

En definitiva, ASAJA pedirá que impere el sentido común en la aplicación de normativas medioambientales, ya que agricultores y ganaderos son los primeros interesados en mantener en las mejores condiciones el medio ambiente, puesto que viven de él, y son ellos los que conservan no sólo nuestro patrimonio natural, si no también nuestros pueblos.