El conductor de un autobús francés es imputado en Burgos por no guardar los descansos exigidos

La inmovilización del vehículo permitió a los cuarenta pasajeros, de la tercera edad, conocer la capital burgalesa.

La Guardia Civil ha imputado al conductor de un autobús de transporte discrecional de pasajeros procedente de Francia por no respetar los descansos mínimos exigidos, lo que constituye, además de una infracción grave, un peligro por afectar directamente a la seguridad, no sólo a la propia y a la de los viajeros sino también a la del resto de usuarios de la vía.

 

Los hechos ocurrieron este martes en la N-I proximidades de Burgos. Con motivo de la campaña de control de tiempos de conducción y descanso que lleva a cabo el Subsector de Tráfico de Burgos durante la presente semana, especialistas en transportes por carretera pararon un autocar con matrícula francesa que se dirigía a León y que transportaba cuarenta pasajeros de la tercera edad.

 

Durante la inspección, al controlar los datos del tacógrafo se observaron ciertas irregularidades en los tiempos de conducción y descanso del conductor. Un análisis más exhaustivo de los días de conducción previos al de la parada llevó a los agentes a comprobar que desde el pasado 18 de mayo se repetía dichas irregularidades.

 

La infracción observada conlleva, además del pago de una sanción económica de 2.000 euros, la inmovilización del vehículo, debiendo el conductor completar el tiempo de descanso convenido.

 

Al ser un paraje aislado en carretera y el tiempo de permanencia era de varias horas, para no crear un serio perjuicio a los viajeros se sugirió al pasaje la posibilidad de acompañamiento hasta la capital burgalesa, donde se llevaría a cabo la inmovilización en lugar habilitado.

 

El vehículo permaneció varias horas estacionado en el parking de la Plaza Santa Teresa, junto al complejo del MEH, lo que permitió que los turistas pudieran visitar la catedral, su entorno y conocer la capital hasta la hora de partida, donde también almorzaron.