El comercio vallisoletano tiembla con un descenso en la venta de rebajas de un 20%

Caída generalizada del consumo en Valladolid en este periodo clave para el sector pese a los esfuerzos por atraer ventas con una política agresiva de precios a la baja.

Las rebajas no salvan al comercio vallisoletano. Al menos en el primer balance a las dos semanas de su puesta en marcha. En este periodo, considerado clave por los profesionales del sector, las ventas han descendido entre un 10% y un 20%, constatando una importante paralización del consumo. Únicamente un 8% de los comercios ha vendido más, mientras que el 76% han vendido menos y un 16% restante han repetido las ventas con respecto al año anterior. Por resaltar algún dato positivo, por sectores el calzado ha tenido un mejor comportamiento dentro del textil, pero siempre dentro de parámetros de caídas medias del 15%.

 

La experiencia de liberalizar las rebajas no ha tenido el efecto esperado con un discreto efecto de goteo en días determinados. Por ello, la sensación del comercio vallisoletano se instala en la inmensa preocupación por su futuro. "Muchos comercios intentan hacer caja para no cerrar los negocios ante la difícil situación que acumulamos desde el año 2007. Se sacumulan descensos de hasta el 60% y es algo que las pequeñas economías no pueden soportar durante mucho tiempo", sostienen desde la Asociación Vallisoletana de Comercio (Avadeco).

 

Las ventas en la rebajas de enero, impulsadas por una política de precios especiales que prácticamente las anticipaban antes de la Navidad, tampoco han podido impulsar una tónica negativa con más de 30 meses consecutivos de caída, sin posibilidad de reducir más gastos a lo que se añade la subida del IVA, con un efecto muy negativo en el sector. Además, los malos augurios que presentaba la campaña de Navidad por la supresión de la paga extra a los funcionarios se han cumplido, según la asociación que ampara al comercio vallisoletano.

 

Para Avadeco, "la crisis afecta cada vez a más personas y, desde esta óptica, el consumo se ve lastrado". Para ello solicitan la implantación de "medidas de impulso de la actividad económica. Mientras el consumidor no recupere la confianza es imposible que las cosas mejoren". Esta afirmación se basa en el seguimiento de los tickets de compra, cada vez de menor importe y optando por adquirir prácticamente lo necesario.

 

En esa línea de pesimismo, el comercio de Valladolid tiembla ante su futuro más inmediato. Algunos establecimientos consultados por www.tribunavalladolid.com apuntan a cambiar las rebajas por liquidaciones si la situación no mejora. "Como dato más elocuente es que muchos tuvimos que empezar las rebajas el 2 de enero, antes de Reyes. El descenso en los márgenes comerciales es importante y el porcentaje de descuento aumenta. Así es muy, muy difícil, mantener los negocios abiertos", comenta un profesional del sector instalado en pleno centro de la ciudad, una zona que no se libra de los efectos devastadores de la crisis y la falta de confianza en la recuperación económica.