El coloso blaugrana vence a un Atlético Valladolid que da la cara en el Palau

Los de Nacho González aguantaron en la cancha del líder hasta pasado el ecuador de la primera mitad pero a partir de ahí los locales tomaron una ventaja ya definitiva (41-35).


 

FC Barcelona (41): Pérez de Vargas, Entrerríos, Sorhaindo (3), Rivera (4), N'Guessan (7), Saubich (6), Lazarov (4) -siete inicial-. También jugaron Noddesbo (3), Víctor Tomás, Andersson (1), Ristovski, Ariño (5), Syprzak (5), Viran Morros y Jicha (3).

 

Atlético Valladolid (35): Javi Díaz, Turrado (1), Fernando (4), Serdio (2), Roberto Pérez (4), Viscovich (2), Víctor Rodríguez (6) -siete inicial-. También jugaron Diego Camino (6), Miguel Camino (2), Nico (1), Río (3), César Pérez, Serrano (1), Lorasque (1), Dujshebaev (2).

La machada no pudo ser pero la imagen dada por el Atlético Valladolid en el Palau Blaugrana es digna de elogio. El equipo de Nacho González aguantó durante 13 minutos, incluso se puso por delante en el marcador durante los primeros compases de partido, pero los locales, que llevan sin perder en liga 97 partidos, hicieron valer la supremacía evidente que tienen sobre cualquier otro equipo de Asobal.

 

Un partido a muchos goles (41-35 el resultado final), un atractivo intercambio de golpes y el mérito de anotar a la mejor defensa de la competición una cifra tan elevada de tantos. Comenzó el partido con mucha igualdad, de hecho fue Víctor Rodríguez quien adelantó a los visitantes con el 0-1. Cada gol era respondido a pesar de la defensa seria que planteó Valladolid, al calor de Javi Díaz bajo palos, e incluso los visitantes lograron por varias ocasiones una renta de dos goles a favor.

 

Pero aguantar el ritmo de partido a uno de los mejores conjuntos del Mundo no es fácil. A partir del minuto 13, con el 9-9 en el marcador, los vallisoletanos atravesaron una pequeña crisis que, ante un equipo así, es definitiva. En cuatro minutos los culés lograron un margen de cuatro goles a favor al aprovechar las pérdidas en la circulación pucelana, y el partido a partir de ahí entró en una nueva fase.

 

Con el marcador a favor el FC Barcelona solo tuvo que gestionar el paso de los minutos. La enorme calidad de jugadores como Entrerríos, Valero o el pivote Sorhaindo, unido a la potencia en el lanzamiento de larga distancia que tiene la primera línea culé, sirvieron para ampliar paulatinamente una ventaja que el Atlético Valladolid no dejó que fuese muy grande a base de concentración y acierto ofensivo.

 

Al final 41-35 para el FC Barcelona y el Recoletas Atlético Valladolid que inaugura con su primera presencia en la Historia del club un fortín inexpugnable.

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