El Clínico de Valladolid cuenta con una de las unidades de esterilización más avanzadas de Europa

Exterior del hospital Clínico Universitario de Valladolid. BORIS GARCÍA

El control es "más estricto" y los resultados "más fiables" y, por tanto, "disminuye el riesgo de infecciones hospitalarias", aseguran.

El Hospital Clínico Universitario de Valladolid cuenta con una de las centrales de esterilización "más avanzadas tecnológicamente del continente", una vez reformada con una inversión de 1,65 millones de euros, con procesos automatizados y sistemas integrados de última generación que permiten una "trazabilidad total".

 

La unidad tiene una superficie aproximada de 600 metros cuadrados, "el doble que la antigua central", distribuidos en "tres grandes bloques" dimensionados en función de la actividad del hospital, según ha informado la Junta de Castilla y León en un comunicado recogido por Europa Press.

 

El cambio tecnológico ha sido "tan grande" que la nueva central de esterilización "no es comparable en nada con la anterior", porque ha cambiado desde los equipos, ahora automáticos, hasta las técnicas empleadas o los sistemas de control. Se trata de una unidad en la que se procesa todo -lavado, empaquetado y esterilización-, mientras que en la anterior "solo se esterilizaba", y el lavado se llevaba a cabo en el quirófano.

 

Este sistema presenta "varias ventajas", ya que las tareas de limpieza, desinfección, inspección, empaquetado, esterilización, almacenamiento y distribución de los materiales las lleva a cabo "personal especializado y con experiencia". De este modo, el control es "más estricto" y los resultados "más fiables" y, por tanto, "disminuye el riesgo de infecciones hospitalarias".

 

La zona de 'sucio-lavado', que es la "puerta de entrada" del material, cuenta con tres mesas de lavado manual de dos senos, pistolas de agua y de aire comprimido, un sistema de dosificación de detergente automático, un túnel de lavado de doble puerta con secadora, y cuatro lavadoras con sistema de carga automática gestionado por un autómata que carga el "instrumental que le corresponda en función del programa".

 

La central cuenta además con un sistema de tratamiento de agua completo, que incluye filtración, descalcificación y producción de agua osmotizada, y un sistema automático de dosificación de detergentes que han "mejorado sustancialmente" estos procesos de primera limpieza.

 

SUS FUNCIONES

 

El lavado es un "proceso esencial" en el circuito de esterilización de cualquier hospital y tiene como objetivo "reducir la suciedad superficial", eliminar "restos de materia orgánica e inorgánica", reducir "el número de microorganismos" y proteger los productos sanitarios "contra la corrosión y el desgaste".

 

La zona de 'limpio-empaquetado', que va a continuación de la anterior, dispone de un sistema de "descarga automática" de las lavadoras, pues el robot coge la carga de cada lavadora al finalizar y la deposita en una mesa. Asimismo, cuenta con carros eléctricos, seis puestos de empaquetado con software de trazabilidad, cuatro esterilizadores con carga y descarga automática y otros tres para tratamientos de baja temperatura.

 

Además, los trabajadores cuentan con "lupas especiales" para revisar el correcto lavado, de manera que si algo "no está bien" es devuelto a la primera zona. Además, cuentan con "varias selladoras térmicas" programadas a diferentes temperaturas en función de la bolsa a utilizar o el método de esterilización, que incorpora al sellarse la fecha de esterilización y la fecha de caducidad en la misma.

 

La última zona, denominada 'estéril', se encarga del almacenaje y posterior distribución "de todos los productos" ya esterilizados y libres de patógenos. Las tres salas tienen "distintas presiones de aire", con sistemas de ventilación diseñados de manera que el aire "fluya de las áreas limpias a las sucias" y luego se libere al exterior.

 

Como novedad, esta central dispone de control y mantenimiento online mediante equipos informáticos, ya que se puede vigilar desde dispositivos móviles. Además, la trazabilidad "es total", de manera que de una determinada pieza se sabe "todo el proceso realizado", desde quién la lavó y en qué máquina, hasta quién la esterilizó y la empaquetó, por lo que "se garantiza la seguridad en todo momento".

 

Otra de las acciones que se lleva a cabo en la central de esterilización del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, cuya plantilla está formada por 21 profesionales, es la "organización de visitas de alumnos de instituto", para explicarles el funcionamiento de los equipos, para lo cual se dispone de una "sala de formación".