El chocolate es el alimento que más estimula el cerebro

En el estudio se ha analizado el cerebro de 40 personas de entre 18 y 80 años.

El chocolate es el alimento que más estimula el cerebro, por delante del jamón, tortilla, los guisos tradicionales o el tartar de salmón, según ha mostrado el primer estudio de neurociencia elaborado en España por el Canal Cocina, que refleja que esta estimulación se produce más en los hombres que en las mujeres.

 

Se trata de un trabajo realizado por un equipo multidisciplinar de científicos, asesorados por el investigador del Instituto de Neurociencias del CSIC-UMH, Miguel Valdeolmillos, y el director del departamento de Fisiología de la Universidad Miguel Hernández, Joaquín Ibáñez, y coordinados por el ingeniero en diseño industrial Carlos Cañizares.

 

En el estudio se ha analizado el cerebro de 40 personas de entre 18 y 80 años, debido que es el órgano principal capaz de poner en funcionamiento los cinco sentidos y, además, donde se crean los sabores, olores o las imágenes de un determinado alimento o plato.

 

Se ha desarrollado en dos etapas. En la primera, se seleccionaron los alimentos preferidos de los españoles a través de un estudio de mercado, como son el jamón, la tortilla, los guisos tradicionales y el chocolate. A este resultado se incorporó un quinto registro, el tartar de salmón, con el objetivo de contrastar la respuesta del cerebro ante nuevos sabores o sabores no conocidos.

 

En una segunda etapa se analizó la respuesta del cerebro durante la visualización y durante la ingesta de los alimentos y platos previamente seleccionados. De esta forma, los resultados obtenidos en cada fase del estudio han ofrecido distintos registros claves para saber cómo responde el cerebro cuando se prueba un alimento, si existen diferencias entre las reacciones de los hombres y las mujeres o qué alimentos o platos cocinados producen una mayor respuesta emocional.

 

De hecho, en la investigación se ha comprobado que en tan solo tres segundos tras probar la comida, el cerebro alcanza los valores máximos de activación emocional. Además, ha revelado la existencia de una fuerte activación emocional e involuntaria en el cerebro, cuando se ve el alimento y cuando se prueba; y de cómo cada alimento presenta distintos valores de activación emocional y, por tanto, la preferencia de unos frente a los otros.