El CES pide una norma para garantizar como derecho unos tiempos máximos de espera para consultas, pruebas y cirugías

Quirófano, operación, médicos, cirugía, cirujano.

El Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES) ha abogado por la elaboración de una norma  que garantice como derecho al conjunto de los ciudadanos unos tiempos máximos de espera tanto para consultas como para pruebas diagnósticas y operaciones quirúrgicas.

Para el CES estos tiempos de espera deberían atender a un criterio "exclusivamente profesional" por lo que considera necesario aumentar los medios y mecanismos necesarios de carácter público que permitan atender los citados "tiempos clínicos imprescindibles".

Esta es una de las principales recomendaciones sanitarias que realiza el CES en su 'Informe sobre la situación económica y social de Castilla y León' del año 2014 en el que sitúa precisamente las listas de espera como "una de las principales preocupaciones" de los pacientes y usuarios y de los propios profesionales del sistema público de salud.

"Consideramos necesario incrementar los esfuerzos para acortar los tiempos de espera para intervenciones quirúrgicas y, sobre todo en pruebas diagnósticas", reclama el CES en un informe aprobado por unanimidad en el que aboga por establecer prioridades en función de la gravedad y de los beneficios esperados de la actuación clínica y por intensificar los esfuerzos en las áreas de salud que presentan mayores retrasos "con el fin de evitar las desigualdades entre ciudadanos que actualmente existen, dependiendo de su lugar de residencia".

RECUPERAR LA TASA DE REPOSICIÓN

Otra de las recomendaciones del CES pasa por mejorar la atención sanitaria para lo que considera "preciso" recuperar la tasa efectiva de reposición en el ámbito de los recursos humanos, disminuir la "elevada rotación" y, por tanto, mejorar el empleo público del sistema sanitario.

Del mismo modo, el Consejo Económico y Social reclama un incremento del presupuesto en material sanitario e inversiones del conjunto de los centros sanitarios "y muy especialmente en centros de atención primaria para mejorar la atención sanitaria en el todo el territorio".

A nivel general, el CES, que considera necesario blindar los servicios públicos esenciales, augura que la nueva legislatura será "determinante" para fortalecer el sistema público de salud de Castilla y León, para el que reclama una "financiación suficiente" y una mayor cobertura pública que garantice la equidad en una sociedad justa.

Así, este organismo defiende en su informe de 2014 que el sistema público de salud debe disponer por su carácter integrador de presupuestos necesarios y asegurar también el uso eficiente de los recursos sanitarios disponibles, "con transparencia en la gestión y una evaluación continuada de los mismos", para asegurar a la ciudadanía todos los tratamientos necesarios para su salud.

El CES circunscribe la colaboración de la iniciativa privada con el sistema público de salud "únicamente" a los casos en los que sea necesaria porque exista una carencia de medios del sistema público que impida una rápida prestación del servicio. "Dicha colaboración ha de ajustarse a los parámetros de transparencia y conocimiento público tanto de la atención prestada como de los recursos derivados desde el sistema público a las empresas prestadoras", añaden los consejeros del CES.

Evaluar el modelo de las Unidades de Gestión Clínica y, en su caso, revisar este modelo; fortalecer la atención primaria y potenciar el trabajo en red con la especializada; mejorar la eficiencia y los recursos de los servicios de urgencias y emergencias con la dotación de más medios son otras de las recomendaciones del CES en materia sanitaria, que abogan por concienciar también a la sociedad para que haga un buen uso del sistema y moderar así la presión asistencial.

Finalmente, el CES reclama medidas para evitar que haya personas que abandonen tratamientos farmacéuticos por no disponer de recursos económicos para su adquisición. En particular, esta institución recomienda que se cuantifique el ahorro en gasto farmacéutico en 2014 debido a la aportación del copago, frente al gasto que genera la gestión del mismo y la devolución de cantidades a quienes corresponda por sus bajos ingresos.

A este respecto el CES entiende que la implantación de la receta electrónica supondrá ahorrar estos gastos de gestión y evitará el anticipo que realizan los usuarios con el sistema actual.