El cereal cambia de signo...

La presión de los compradpres provocó un descenso del precio de la cebada, la avena y el centeno; el trigo aguantó 'el tirón'.

El cereal no ha podido resistir más... después de varias semanas de repeticiones, la presión de los compradores ha provocado un descenso del valor de algunas de las categorías. Y es que, mientras los agricultores apuntaban hacia una estabilidad o una subida de los productos por su mayor pago en las operaciones, los compraodres tenían una visión completamente distinta del mercado al ver una situación opuesta.

 

Por tanto, los productores pidieron una repetición para todas las categorías, mientras que los compradores pidieron una cotizacion a la baja de entre dos y tres euros, para marcar una tendencia bajista.

 

Pero el trigo se salvó de la quema y su precio se mantuvo estable, pero cebada (-2 euros) y avena y centeno (-1 euro) se llevaron la peor parte con una repetición para el maíz, lentejas y garbanzos y paja.

 

Por su parte, la mesa de ovino consiguió romper la tendencia bajista de las últimas semanas y los elchazos cotizaron al alza, eso sí, menos de lo deseado por los ganaderos, con ascensos de entre 0,10 y 0,20 euros en función de sus categorías. Los corderos, por su parte, repitieron el valor de la semana pasada.

 

EL MERCADO, EN UN NIVEL ELEVADO

 

Por otro lado, el mercado de ganado contó de nuevo con un elevado nivel de cabezas, 1.139 de una calidad irregular pero con unos precios por encima de la Lonja, hecho reconocido por todos los ganaderos y que dejaron leer entre líneas algunos tratantes.

 

Así las cosas, los productores demandaron subidas de entre 0,03 y 0,06 euros por la repetición de los compradores para una decisión final de mantener el precio fijado, quien sabe si por la insistencia de Ricardo Escribano, ya que su relación con el presidente de la mesa de vacuno de vida no es 'muy especial' que digamos.

 

Por último, la mesa de vacuno de carne tampoco varió el precio de los animales y pese a la visión de la realidad de manera diferente, compradores y ganaderos demandaron una repetición de los precios.