El Centro Infantil Mi Huerto, único en Valladolid con el enfoque Reggio Emilia

Ubicado en el Camino Viejo de Simancas, este centro infantil propone el juego, los talleres y el meido natural como aliados para el aprendizaje y el crecimeinto de los niños.

El Centro Infantil Mi Huerto lleva abierto apenas dos meses, el enfoque didáctico Reggia Emilia ha cumplido los setenta; pero sigue más vigente que nunca. El niño como protagonista, el docente colaborador y guía, el espacio como tercer maestro y las familias como aliadas del desarrollo educativo del niño son los pilares fundamentales de este enfoque.

 

Marta Torres-Pardo y Laura Aragón son las directoras de este Centro de reciente apertura, el único en la ciudad que ofrece este enfoque, que a juicio de Torres-Pardo “es una manera de trabajar, un método de pedagogía libre y activa, donde es fundamental el juego libre y semidirigido con materiales que no son estructurados”.

 

El ambiente es “hogareño” y los niños aprenden a través de la “exploración y el descubrimiento". Los juegos surgen espontáneos, pero las profesoras preparan escenarios para incentivar los diferentes aprendizajes. Dos espacios son fundamentales: el taller y el jardín. “Tenemos un espacio exclusivo para taller de arte, donde se trabajan artes plásticas, danzas, luces y sombras… y siempre que podemos intentamos sacar la escuela al jardín, aprovechar el espacio natural que tenemos y por supuesto el huerto”, explica una de las directoras.

 

Y si importante es la figura del docente como colaborador y guía, igual de relevante es el papel de las familias, la implicación de los padres. “El objetivo es compartir con las familias todo el proceso de crecimiento del niño. Nuestra ilusión es que los padres tengan el centro abierto en todo momento; y puedan colaborar con talleres, juegos o cualquier actividad que propongan”, dice Marta Torres-Pardo.