El Celta acaba con la imbatibilidad del Real Valladolid en pretemporada

Momento del encuentro. REAL VALLADOLID

Mata adelantó a los blanquivioletas en el minuto 11 pero los goles de Bongonda y Guitián en el segundo acto dieron la vuelta al marcador.


 

Paco Herrera planteó dos onces diferentes. En la primera mitad formó con Becerra, Moyano, Álex Pérez, Rafa, Balbi, Luismi (Anuar, min. 36), Zambrano, Jordán, Juan Villar, Iban Salvador y Mata. En el segundo acto saltaron al césped Pau Torres, Markel, Guitián, Calero, Ángel, André Leão, Anuar, Mata (Víctor Pérez, min. 70), Zambrano (Ibán Salvador, min. 82), Jose y Caye Quintana.

El Real Valladolid cosechó este jueves 28 de julio en Melgaço su primera derrota de la pretemporada al caer por 2-1 ante el Celta de Vigo en el tercer encuentro veraniego de los blanquivioleta, que mostraron dos versiones muy diferentes: una muy buena en la primera parte, con un once titular, y otra mucho más floja en la segunda, con otro once en el que solo repitieron Mata y Zambrano, según informa el club blanquivioleta.

 

El primer once no solo frenó al Celta, sino que, por momentos, le superó con una buena circulación del balón y peligrosos contraataques cuando la presión daba como fruto el robo ante la posesión y la iniciativa, mayoritariamente celeste. Bien plantado en el campo, el Pucela tuvo empaque, mucho trabajo, desparpajo y fuerza para salir rápido y llegar esporádicamente con peligro a los dominios gallegos.

 

El Celta, atascado, no tuvo chispa ni acierto en estos primeros 45 minutos para desbordar el entramado defensivo vallisoletano, que no dio concesiones. Además, Mata se encontró un balón suelto en un córner y adelantó a los de Paco Herrera en el minuto 11. Y el delantero madrileño tuvo un mano a mano con Rubén Blanco para ponerse por 2-0, pero el portero gallego le sacó el remate.

 

En la segunda mitad, el partido dio giro de 180 grados. El segundo Celta, puesto que Berizzo jugó con otros once jugadores diferentes, sí tuvo chispa, sí desbordó, sí trianguló y sí estuvo acertado en sus combinaciones. El resultado fue que el Pucela se tuvo que limitar a correr y trabajar detrás del esférico, sin pisar el área de Sergio y sin apenas pisar el campo contrario. De esta forma, el Pucela encajó pronto el gol del empate con un golazo de Bongonda y el Celta culminó su remontada en el minuto 71, en una acción de mala suerte, porque un centro de Señé tocó en la bota de Guitián, en carrera, y el balón salió pegado al poste y con Pau Torres a contrapié.

Noticias relacionadas