El CB Valladolid, incapaz de generar recursos, se resigna a no reforzar su plantilla

Pozas inicia un ataque en el partido que enfrentó a CB Valladolid y Laboral Kutxa.

Las esperanzas de potenciar la plantilla del Club Baloncesto Valladolid se esfuman. Pasan los días y el Patronato que dirige el club no encuentra recursos para los fichajes que busca en las posiciones de base y pívot. De momento, el domingo a Badalona con los mismos.

En esos doce jugadores también se incluye a Marcos Suka-Umu, para el que todavía no hay solución. El club ya ha comunicado al representante del jugador que el entrenador, Ricard Casas, no cuenta con él. La primera muestra fue el partido del sábado en Vitoria, donde no pisó la cancha ni un solo minuto. Sin embargo, la pelota está en manos de su agente que debe valorar si le compensa tener parado a un jugador con una lógica salida hacia la Liga LEB, cuyo mercado se cierra el viernes.

 

La llegada de Pepe Pozas y su buen rendimiento habían animado las viejas pretensiones del club de reforzar la plantilla. Primero, un base/escolta anotador como objetivo primordial para cortar a Jason Rowe ante su bajísimo rendimiento. En segundo lugar, el puesto de pívot era el otro señalado por el propio técnico.

 

En las reuniones de Casas con el Patronato se dejó bien claro que todos estos movimientos eran factibles si llegaba el dinero suficiente para afrontar salidas y entradas, además de tener a los jugadores del equipo lo más al día posible en sus pagos. Todas las esperanzas estaban y están centras en una operación bancaria que aportaría ese oxígeno económico que tanto necesita el club. Pero, pese a las buenas expectativas iniciales, ni la operación bancaria ha conseguido cerrarse ni tampoco llegan otros recursos de micropatrocinios para volver al punto inicial que expresaron los directivos: todos los movimientos eran factibles si llegaba en dinero suficiente para afrontar entradas y salidas.

 

De esta manera, todo sigue igual mientras el club pierde el tiempo en absurdas batallas generadas por su incompetencia. La última de ellas, convocar como todos los martes a la prensa para el habitual contacto con la plantilla pero sin los protagonistas de la semana que pasaban, obviamente por Ricard Casas como entrenador o Suka-Umu como jugador más señalado por los dos expedientes abiertos y su ingreso en la nómina de castigados a no jugar más con el equipo. Ante esta postura, los compañeros que cubren esta convocatoria se plantaron.

 

En esos merodeos mediáticos emplearon su tiempo mientras el Patronato no contempla un escenario deportivo casi imposible pero aún posible en el aspecto matemático, pasando siempre por potenciar una plantilla que demanda a gritos, además de querer cobrar, un relevo inmediato en el puesto de base para completar y reforazar ese puesto junto a la llegada de Pozas.

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