El CB Valladolid encauza su futuro con una Escuela de Valores y un complejo deportivo junto al Pisuerga

El expresidente del CB Valladolid, Sunil Bhardwaj, con el Pabellón Pisuerga de fondo. JUAN POSTIGO
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El presidente Sunil Bhardwaj una inversión de 10 millones de la multinacional Marco Aldany, marca líder en peluquería y estética. El proyecto está en manos del Ayuntamiento para su certificación definitiva. 

Buenas noticias para el Club Baloncesto Valladolid. Al menos esperanzadoras porque el presidente Sunil Bhardawj ha hablado de futuro con un proyecto inversor encima de la mesa que puede suponer la viabilidad definitiva para una entidad con serios problemas económicos.

 

El CB Valladolid desarrollará, de mano de un grupo inversor, un proyecto en la parcela anexa al polideportivo Pisuerga cuya concesión es propiedad de la Fundación Baloncesto Valladolid por un periodo superior a 40 años. Para ello irá de la mano de la multinacional Marco Aldany, empresa líder en el sector de la peluquería y estética que está desarrollando un modelo de centros deportivos denonimado Rock Gym que pretende implantar en Valladolid como punto de referencia para la compañía. "De hecho, pretende hacer en la ciudad uno de los epicentros de todo su negocio con este proyecto", explicó Bhardwaj en una convocatoria ante los medios plagada de expectación.

 

En líneas generales, el club potenciará su actual escuela infantil reconvirtiéndola en una Escuela de Valores. Junto a ella irá una residencia de deportistas, una clínica deportiva, una zona infantil de 2.000 metros, un gimnasio, pistas auxiliares de baloncesto, zona de restauración y una escuela de formación deportiva. Todo ello supondrá una inversión global de 10 millones de euros, sufragrados en su totalidad por Marco Aldany.

 

Precisamente la residencia para deportistas y la Escuela de Valores tomarán especial importancia, ya que se pretende potenciar en este aspecto el trabajo de cantera y que, en palabras del presidente, "no salga un chaval entre 10.000 de la cantera y se olvide al resto". Habrá cursos y paquetes para que los chicos puedan alternar baloncesto y estudios por las tardes, que tendrán un precio muy variables.

 

De esta manera, la pregunta se hace obligada. ¿Y cuándo empezará a ver ingresos el Club Baloncesto Valladolid, que en primera instancia no verá ni un euro de esos diez millones de manera directa? Los beneficios empezarán a llegar en cuanto el llamado Rock Gym Village - Ciudad del Baloncesto (nombre escogido para el proyecto) empiece a funcionar después de estar terminado en el periodo estimado de un año.

 

El proyecto está pendiente de la certificación definitiva del Ayuntamiento de Valladolid, que conoce desde hace dos semanas la propuesta presentada por el presidente Sunil. No tendría que haber complicaciones burocráticas ya que la parcela está concedida administrativamente a la Fundación Baloncesto Valladolid, propietaria del club, por un periodo global de 50 años de los cuales quedan más de 45 vigentes. Además, la puesta en marcha de esta acción supondría la creación de una buena bolsa de puestos de trabajo que la compañía cifra en el entorno de 250 empleos.

 

"Se espera que en unas semanas, o incluso días, esté concedida la licencia de obra y pueda comenzarse a trabajar y construir en un corto plazo", explicó el presidente del club, que aseguró que de esta manera la viabilidad del Baloncesto Valladolid debería estar garantizada.

 

FUTURO PRÓXIMO

 

Pero otra de las cuestiones más acuciantes para el club también saltó a la palestra. Si el Rock Gym estará terminado para dentro de un año, ¿qué pasa la próxima temporada? Sunil Bhardwaj dejó entrever que habrá que aguantar el tirón y que se cuenta con ciertos anticipos para aguantar hasta entonces, aunque sea en una situación algo similar a la de este año, evitando los impagos a los jugadores, eso sí.

 

Por cierto que Rock Gym se convertirá en uno de los patrocinadores secundarios del CB Valladolid desde el mismo momento en el que se concluya el complejo, algo que constará en la equipación y en el día a día de la entidad.

 

Según quiso explicar Bhardwaj, todo el mundo sale ganando. "Marco Aldany se establece en Valladolid y construye su complejo, nosotros cedemos los terrenos, que no necesitan ningún tipo de recalificación ni ningún proceso al ser nuestros, y obtenemos beneficio y el Ayuntamiento, que pronto nos dará la licencia, ganará con el IBI y con la licencia de obras". Habrá que esperar, pero el Club Baloncesto Valladolid podría haber encontrado un rayo de luz entre tanta tiniebla económica.