El CB Valladolid diseña su proyecto en la Liga LEB y acaricia al fin un patrocinador

Imagen del último partido del CB Valladolid en LEB ante Burgos, que supuso su retorno a la ACB.

Asumido el definitivamente el descenso, aunque el club no cierra la puerta a la ACB ya diseña una planificación deportiva y económica mientras tiene más cerca que nunca el acuerdo con un patrocinador. 

El CB Valladolid asumía el descenso simplemente con el devenir de la temporada, pero siempre mantuvo abierta la puerta a una esperanza que se fragüase en los despachos. Esta vez no ha podido ser porque Andorra ha cerrado una operación importante a través de Mora Banc, que se convertirá en su patrocinador principal y aportará el importe necesario para cumplir con todos los requisitos que exige la ACB.

 

La otra plaza es cuestión de Burgos, que pelea contrarreloj mientras Manresa espera paciente por si puede volver a reengancharse en la elite gracias a esta exigencia económica que ha venido pseudo cerrando la Liga en las últimas temporadas.

 

El CB Valladolid trabaja en el proyecto LEB desde el prisma de estar muy cerca de conseguir al fin un patrocinador. El club tiene dos vías abiertas desde hace tiempo y esas gestiones tienen visos de fructificar. Según ha podido saber este periódico, que conoce las empresas pero cuya publicación podría entorpecer las negociaciones, los contratos de patrocinio están enfocados hacia la participación del equipo en la Liga LEB, pero también incluye la posibilidad de acabar disputando la ACB esta misma temporada. Igualmente se contemplan diversos escenarios económicos en caso de ascenso.

 

Con los patrocinadores se sigue un criterio muy parecido al aplicado para Pozas, Drenovac y Martínez, los tres jugadores que tienen firmados contratos con diversas cantidades económicas en función de la categoría en que milite el equipo. Todos ellos cuentan, además, con una cláusula de salida a cambio de una indemnización por romper ese contrato.

 

Una vez cerrado el frente del patrocinador comenzará la planificación deportiva y social, con las primeras contrataciones, despejar la incógnita sobre la figura del entrenador y plantear la campaña de abonados.

 

El club recibirá la liquidación de la ACB por su descenso de categoría, pero tiene que hacer cuentas con la Asociación de Clubes ya que a los 1,8 millones del canon de ascensos y descensos hay que descontar todas las cantidades que jugadores y técnicos han reclamado vía denuncias al fondo de garantía para poder cobrar sus contratos. De esta forma, el dinero recibido será sensiblemente inferior a esos casi dos millones de euros.

 

El caso del CB Valladolid no es único en cuanto a incumplimientos de contrato con las plantillas. Manresa, Guipuzcoa o Bilbao también atraviesan situaciones complicadas que han llevado a sus jugadores a denunciar para poder cobrar