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Cartel definitivo iberian file

El campo salmantino... se ahoga

Muchas parcelas de la provincia, anegadas por el agua (Foto: Chema Díez)

Los agricultores de la provincia de Salamanca piden clemencia al cielo porque ven como la cosecha de cereales y la recogida de maíz registrarán pérdidas ya seguras; además, el abono de las tierras puede llegar de nuevo por el aire, con el ya 'famoso' helicóptero ante la imposibilidad de entrar con su maquinaria en unas tierras embarradas.

Ahogado... puede ser el vocablo que mejor defina en la actualidad la situación del campo salmantino, que ve como las continúas precipitaciones van a traer consecuencias muy negativas a ciertos cultivos para desgracia y desazón de los agricultores.

 

Y es que, los frentes o la ciclogénesis han dejado un escenario de aguaceros que no beneficia en absoluto a los intereses de los profesionales del sector que ya asumen pérdidas que serán irreparables, aunque eso sí, intentarán minimizarlas.

 

De este modo, a los cereales, al maíz y a la patata les ha tocado 'la china' ya que son tres de los cultivos con peores perspectivas de continuar, como así parece, la meteorología. de hecho, los agricultores ya se plantean, igual que el año pasado tirar el abono a las tierras con un helicóptero ante la imposibilidad de entrar en las mismas con su maquinaria. Un coste añadido...

 

COSECHA DE CEREALES

 

"Se verá perjudicada, eso está claro y ya va a haber una merma igual que el año pasado. Estamos en la misma situación y la producción se verá dañada porque los agricultores no pueden entrar en las tierras", asegura el presidente provincial de Asaja, Lujis Ángel Cavezas.

 

EL ABONO, POR EL AIRE

 

Causa y consecuencia de lo anterior, sin lugar a dudas. Los productores no pueden entrar en las tierra, ni por tanto tirar el abono de primavera, labor que se comienza en el mes de marzo. Las previsiones de lluvias para toda la semana no invitan al optimismo y son muchos ya los que tienen en mente usar de nuevo un helicóptero como en año pasado y ejercicios anterior. Un sobrecoste añadido.

 

Los agricultores tuvieron que lanzar el abono con helicópteros el año pasado

 

MAÍZ

 

Aún queda por cosechar una parte representativa de total y este hecho trae de cabeza a los agricultores. La necesidad de usar máqunas con cadenas encarece la labor y eleva las pérdidas ya que las mazorcas que están en el suelo ya no puede recogerse y no se garantiza que la calidad del cultivo sea la idónea.

 

PATATA

 

Las labores en las tierras para la siembra de la patata temprana no pueden ejecutarse porque las tierras están encharcadas. Este retraso provocará que la posterior sementera de la mayor parte del cultivo se junte y su recogida y posterior salida al mercado no sea escalonada.

 

PLAGAS Y TOPILLOS

 

La humedad en las tierras y en los cultivos da lugar a muchas enfermedades y plagas que afectan a las diferentes plantas y su desarrollo y la aparición de hongos es una constante por lo que el uso de herbicidas es otro coste más y ralentiza el crecimiento.

 

(Foto: I. Calle

 

El único aspecto positivo que al final no ha sido tal es que la lluvia favorece la reducción de población de topillos, caballo de batalla del campo, pero en esta ocasión los roedores están encontrando su oasis de salvación venciendo a la humedad.

 

"Ningún extremo es bueno y lo que es abundante y más cuando se trata de la lluvia en ests meses no es bueno. Quizá debía guardar algo para los meses de abril y mayo", concluye Luis Ángel Cabezas.

 

(Foto: I. Calle)