El campeón de Europa se la juega: todo a una carta, la del Khimki

El Real Madrid debe ganar para pasar a cuartos y que no se dé una carambola: que el Zalgiris le gana al Barça, el Laboral Kutxa al Brose y el Olympiacos al CSKA. Si pierde, quedará fuera.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

KHIMKI: Rice, Dragic, Shved, Monia y Augustine --posible quinteto inicial--; Honeycutt, Boone, Koponen, Ilnitskiy, Vyaltsev y Sheleketo.

  

REAL MADRID: Llull, Carroll, Maciulis, Ayón y Reyes --posible quinteto inicial--; Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Taylor, Nocioni, Rivers, Lima, Thompkins, Ndour y Hernangómez.

 

ÁRBITROS: Christodoulou (GRE), Radovic (CRO) y Paternico (ITA).

 

PABELLÓN: Barclaycard Center.

 

HORA: 20.45/Canal+Deportes.

El Real Madrid, acostumbrado a bañarse en la gloria durante las últimas temporadas, afrontará este jueves (20.45/Canal+Deportes) una prueba crítica al exitoso proyecto de Pablo Laso con el duelo de 'octavos de final' ante el Khimki, otro equipo que se lo juega todo y que ya ha ganado esta temporada en el Barclaycard Center.

  

Después de trece duras fechas de 'Top 16', el Real Madrid ha llegado a la última jornada con su futuro en la mano, pero no de forma completa, ya que hay una combinación de resultados que le dejaría fuera incluso ganando al Khimki. Para que se diera ese fatídico desenlace, también tendrían que vencer Zalgiris a Barça, Laboral Kutxa a Brose y Olympiacos a CSKA.

  

Si no ocurre todo eso, el campeón estará en cuartos de final ganando e incluso podría saber que lo tiene todo en su mano antes del partido, ya que el Zalgiris-Barça habrá concluido cuando se produzca el salto inicial en Madrid y una probable victoria azulgrana ante el eliminado equipo lituano desbarataría esa indeseada carambola.

  

"Es el partido del año y tenemos que demostrar que somos el equipo campeón", ha arengado Felipe Reyes, capitán de un equipo que esta temporada se ha acostumbrado a vivir en la cuerda floja. En la primera fase, el campeón llegó a estar con 2-5 y necesitaba tres victorias para clasificarse, objetivo que cumplió batiendo a Fenerbahce, Bayern y Estrasburgo en un gran sprint final.

  

Igual que entonces, podría pasar a cuartos de final con balance equilibrado de victorias y derrotas, muestra del enorme sufrimiento, aún más llamativo en un equipo que disputó las tres últimas finales de Euroliga. Los continuos problemas de lesiones y la entidad de los adversarios explica esta situación, aunque Pablo Laso también ha dejado caer su disgusto con la labor arbitral.

  

"El dato de técnicas que nos han pitado es demoledor, hay mucha diferencia sobre el resto", ha lamentado el entrenador vasco, decidido a no repetir el fiasco de su primera temporada en el banquillo blanco (2011/12), cuando su equipo se quedó por última vez fuera de los cuartos de final.

  

En el apartado físico, a Laso le preocupa el argentino Andrés Nocioni, que sigue renqueante por un esguince, y deberá esperar para saber si puede jugar el argentino. Además, Maurice Ndour y Willy Hernangómez arrastran distintos problemas físicos y "hasta el último momento" no se conocerán los nombres de los doce convocados.

 

LA LLEGADA DE DUSKO IVANOVIC HA ESPOLEADO AL KHIMKI

  

La aritmética es aún más sencilla para el Khimki: si gana está clasificado y si pierde, eliminado. El equipo ruso se ha fortalecido tras el relevo en el banquillo y la llegada de Dusko Ivanovic, exentrenador de Baskonia y Barcelona, ha revitalizado a una plantilla talentosa que viene de exhibirse ante el Olympiacos (98-66).

  

El Khimki ya sumó sendas victorias en la primera fase, tanto en Moscú (84-70) como en Madrid (82-85), aunque una espectacular actuación de Gustavo Ayón (41 de valoración) provocó la revancha española en el 'Top 16' (82-93). Después de estos tres enfrentamientos oficiales, ambos equipos se conocen perfectamente y apenas quedará margen para sorpresas.

  

De esta forma, la afición local sabe que tendrá que darlo todo para empujar a su equipo y lograr una victoria que deje atrás tanta irregularidad y muchos sustos esta temporada. Desde la plantilla blanca han insistido en que están listos para la batalla y para derribar la resistencia de grandes jugadores como Alexey Shved, Tyrese Rice o James Augustine. Si cumple el objetivo, el Real Madrid ya sabe que su rival en cuartos será el Fenerbahce.

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