‘El camino que lleva a Belén’ pasa por cinco localidades vallisoletanas

La Diputación ha presentado una exposición de 800 belenes pertenecientes a la familia Chacel, repartidas en los municipios de Boecillo, Laguna de Duero, Viana de Cega, Mojados y Matapozuelos.

Laguna de Duero:

 

En la Cassa de las Artes. Diversidad de materiales que se pueden usar en la construcción de escenas y figuras, además de Belenes de gran formato.

 

Viana de Cega:

 

En las Escuelas Viejas, diseños curiosos y cinco dioramas.

 

Boecillo:

 

En el Centro Cívico, un gran Belén popular y cerca de 200 minibelenes.

 

Mojados:

 

En la Sala de Exposiciones del Círculo Cultural, 34 dioramas construidos desde 1980, uno por año, por José Luis Chacel.

 

Matapozuelos:

 

En el Salón de Plenos del Ayuntamiento, muestra de Belenes de diferentes regiones y países.

‘El camino que lleva a Belén’ es, sin duda, uno de los villancicos que más se escuchará en estas fiestas navideñas que están a la vuelta de la esquina. Pero aquella canción que tanto gustaba de cantar Raphael ganará un nuevo significado para Valladolid a partir de este viernes.

 

La Diputación ha presentado una exposición compuesta por un número cercano a 800 Belenes coleccionados a lo largo de 35 años, perteneciente a la familia Chacel, y que se podrán visitar desde este mismo viernes. ¿Dónde? José Luis Chacel, promotor de la idea, lo tenía claro. “He pasado gran parte de mi vida en estas cinco localidades. Tenía que ser ahí”, ha explicado el coleccionista.

 

Y es que no había ningún lugar posible en el que se pudieran juntar las 800 piezas, por lo que quedarán repartidas entre los municipios de Viana de Cega, Laguna de Duero, Mojados, Matapozuelos y Boecillo a partes iguales, en un ciclo que durará cinco épocas navideñas, ya que de año en año se irán turnando las piezas del anterior lugar.

 

Se trata de una colección de Belenes de todo el mundo, desde el ‘Nacimiento en choza’ de Polonia, hasta la ‘Sagrada Familia’ de Zambia, pasando por algo más clásico como un Belén en gres de la madrileña María Luisa Pajares. Unas piezas que, por cierto, han quedado inmortalizadas en el libro que también ha impreso la Diputación con el mismo nombre de la ruta, ‘El camino que lleva a Belén’, y en el que se muestran fotos de todas las pequeñas representaciones del nacimiento del hijo de Dios.

 

“Fue una idea que me surgió el año pasado. En marzo nos pusimos manos a la obra, todo a partir de algo que se me ocurrió casi de casualidad, y la verdad es que me he sentido como un ángel rodeado de hombres de buena voluntad. A cada puerta que tocaba se abrían dos”, ha explicado José Luis Chacel, en un claro guiño a la temática de los Belenes.

 

La Diputación también ha aprovechado la ocasión para, de manera paralela, organizar una oferta gastronómica de menús y tapas en los nombrados pueblos, con 52 establecimientos hosteleros colaboradores y que permitirá que aquellos que decidan emprender ‘El camino que lleva a Belén’ lo hagan de manera un poco más optimista.