El BM Aula Cultural se despide de la Liga con una victoria estéril ante el Oviedo (35-24)

VALENTÍN G. GARIBAY

Las chicas de Miguel Ángel Peñas llegaban a la última jornada del campeonato regular sin opciones europeas.

FICHA TÉCNICA:

 

Aula Valladolid 35: Lulu Guerra (p), Isa Calderón (1), Cris Cifuentes (4), Silvia Arderius (8), Amaia G. Garibay (12), Teresa Álvarez (3), Patri Macías (1), Patricia Fernández, Laura Muñiz (p), Ana Vergara (1), Ana Viloria (1), Celia López, y O’Mullony (4).

 

Jofemesa Oviedo 24: Marta Blanco (p), Nuria Adreu (2), Irene Espínola (6), Alicia Martínez (3), Aida Palicio (6), Celia Rojo (3), Sarai López (p), Lucía Álvarez, Paula Arias, Magdalena Fernández (1), Marta Ordóñez (3), María Franco.

 

Parciales: 3-2, 5-5, 7-5, 10-8, 14-10, 15-12 (descanso); 18-15, 22-15, 26-18, 28-20, 30-21 y 35-24.

 

Árbitros: Antonio Merino Mori (C. A. Castilla y León); Fco. Javier Moyano Prieto (C. A. Castilla y León). Excluyeron a Aida Palicio y Alicia Martínez del Oviedo.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 26ª jornada de liga de División de Honor disputado en Huerta del Rey ante un millar de espectadores. 

El Aula Valladolid se despidió de la presente temporada en la máxima categoría del balonmano femenino nacional con una incontestable victoria ante el Jofemesa Oviedo. Las vallisoletanas, espoleadas por la grada de un Pabellón Huerta del Rey que una vez más fue protagonista del choque, se llevaron los dos puntos en juego ante un cuadro asturiano que desde los primeros compases vio como el partido ante las de Miguel Ángel Peñas iba a ser muy complicado.

 

El conjunto local puso de este modo el broche de oro a una temporada sencillamente sobresaliente en la que, una vez más, se ha luchado por Europa y se ha estado peleando hasta el último partido por acabar entre los mejores de la clasificación. La victoria de este sábado demuestra con creces el crecimiento experimentado por el equipo vallisoletano en una temporada marcada por las lesiones y los contratiempos. Hándicaps que el Aula Valladolid ha sabido superar para acabar poniendo el punto y final a una campaña que hace ver el futuro con optimismo.

 

Estaba claro que la afición de Aula quería una última fiesta esta temporada y una despedida a la altura del gran curso firmado por las de Peñas y el equipo no fallón. El conjunto vallisoletano brindó a su afición un triunfo y un gran juego desde el comienzo, un juego veloz, dinámico y atractivo a ojos del espectador que hizo que Huerta del Rey volviera a vibrar con el espectáculo brindado por las ‘guerreras’ del Aula. Una intensidad desde le primer hasta el último minuto que hizo que el público que abarrotaba la grada del coliseo vallisoletano despidiese a las suyas con una sonora ovación, no era para menos.

 

El protagonista involuntario de esta fiesta de fin de temporada, el Jofemesa Oviedo, poco pudo hacer ante el vendaval que tenía enfrente. Lo intentaron las asturianas en todo momento, no tiraron la toalla, pero la calidad de las locales se iba, poco a poco, imponiendo en todas las facetas del juego. Por eso, el duelo tuvo poca historia, deportivamente hablando. Dominio claro local y resultado que se ajustaba a lo acaecido sobre el parqué.

 

Comunión total entre grada y equipo que se tradujo en un partido coral de todo el conjunto que brilló, una vez más, a un gran nivel. Calidad y buen juego para despedir un año cargado de adversidades de las que el Aula ha sabido sobreponerse para finalizar la temporada de la mejor manera posible.

 

Pese a un comienzo algo igualado, en el ecuador de la primera mitad el Aula marcó el ritmo del encuentro y desde ese momento dominó a su antojo el juego y también el resultado. Las dos centrales del Aula, Teresa Álvarez y Silvia Arderius, comandaban el ataque del equipo para que éste se fuera en el marcador y la balanza se desequilibrase cuando habían transcurrido quince minutos de encuentro. Desde ahí hasta el descanso, el guión fue el mismo. Dominio total de las locales que hicieron vibrar a la parroquia local.

 

En el segundo tiempo el guión no cambión un ápice. Domino local y delirio en la grada. Era momento para ello y para despedir a jugadoras que abandonan la disciplina vallisoletana. Entre ellas, Patricia Macías, que recibió varias de las ovaciones más sonoras de la tarde – noche. La madrileña dejaba Huerta del Rey como había prometido el jueves, con triunfo y con gran actuación.

 

Todo fue de color de rosa en la despedida del Aula. El equipo cumplió y la afición disfrutó de lo lindo. Era lo que se esperaba y el equipo, una vez más, no falló.