El BM Atlético Valladolid suda sangre para rescatar un punto ante el Barcelona B (27-27)

En un partido tan genial como emocionante los árbitros no pusieron la tarea fácil a los de Nacho González, que se conforman con un punto para seguir en la pelea en la zona noble.

FICHA TÉCNICA

 

27 - BM Atlético Valladolid: Grossi, De la Rubia, Fernando Hernández, Julián Rasero, César Pérez, Roberto Pérez y Viscovich jugaron de inicio.

 

27 - FC Barcelona B: Xoan Manuel Ledo, Oriol Rey, Aleix Gómez, Joan Amigó, Víctor Tremps, Víctor Sáez y Alejandro Márquez jugaron de inicio.

 

Parciales: 3-1, 5-3, 6-4, 9-6, 10-9, 11-13. (Descanso). 15-14, 16-18, 17-20, 20-23, 24-24, .

 

Árbitros: Pablo Garcia Sanchez (C. A. Andalucía); Juan Manuel Vinagre Vazquez (C. A. Extremadura)

 

Incidencias: Vigésimo primera jornada de Liga de División Plata celebrada en Huerta del Rey ante unos 1.500 espectadores.

Menos da una piedra, dice el refranero popular. El Balonmano Atlético Valladolid tuvo que conformarse con un punto en la visita del Barcelona B en un partido difícil, complicado, en el que cerca estuvieron los pucelanos de hincar la rodilla, cuando iban por detrás a menos de un minuto del final. El postrero gol de Roberto Pérez fue suficiente para al menos salvar un punto para seguir a la persecución de la segunda plaza de la clasificación.

 

Y eso que el partido no comenzó mal. Los de Nacho González tiraron de orden tanto en defensa como en ataque para catapultarse en el marcador desde el minuto 1, de manera que todo parecía más fácil. Nadie hubiera dicho que el Barcelona B se trataba de un gallito de la categoría, reducido en esta ocasión a un equipo más de los que ha pasado por Huerta del Rey esta temporada. Habría que esperar a después para ver su potencial.

 

Bien cabe destacar aquí la importancia del propio Pabellón. La afición local era consciente de la importancia de llevarse los puntos para terminar de asegurar la tercera plaza, de manera que la respuesta fue espectacular, con un apoyo como hacía tiempo que no se veía en Valladolid. Y es que hacía falta. La calidad de jugadores como Aleix Gómez o Joan Amigó se lo ponían difícil a los vallisoletanos, en un tanteo que comenzó ajustado.

 

¿Y quién tiró del carro? Pues en gran medida, los de siempre. César Pérez evitando los goles y Fernando Hernández transformándolos. La cosa parecía funcionar, hasta que comenzó el juego de tiempos muertos. Primero Toni Gerona para tratar de dar oxígeno a los suyos, cosa que funcionó mediada la primera parte, y después Nacho González, la conclusión es que al descanso se llegó con las espadas en todo lo alto y remontada de los blaugranas, de manera que pesó la exclusión de Viscovich casi al final; 11-13 en el marcador y todo por decidir en la segunda mitad.

 

Y es que el segundo acto lo fue todo. Emoción, sudor, sangre e igualdad, mucha igualdad. El filial barcelonista aprovechaba muy bien las contras y para perforar la portería vallisoletana, entrando casi siempre por el centro. Los de Nacho González intentaron tirar de paciencia, pero no era nada fácil pese al continuo empuje del público, que acabaría de dientes con los dos jueces. Gol que metían los visitantes, respuesta inmediata de los locales, algo menos acertados en la parcela ofensiva. Ni siquiera la exclusión de Fernando desniveló la balanza.

 

En un auténtico caos que terminó con un partido de ida y vuelta y el Pabellón completamente enloquecido, digno de manicomio, el gran beneficiado parecía ser el Barcelona, que conseguía mantener su renta, mientras los árbitros no terminaban de ayudar a los de azul y blanco, que perdían jugadores por dos minutos cada dos por tres. Así era imposible remontar, toda vez que mediado el segundo periodo los de Toni Gerona habían cosechado una relativa ventaja de tres goles.

 

Mientras la tensión del encuentro crecía, los minutos trascurrían en contra de los de Nacho González, que no conseguían dar con la tecla, hasta que un ‘chicharro’ impresionante de De la Rubia por bajo pareció dar vida. 23-24 en el marcador a falta de seis minutos, todo por decidir.

 

Los elementos parecían en contra, primero con un árbitro puntilloso. Otra exclusión de Fernando, palo de Roberto Pérez. Y con solo un minuto por delante, 26-27. Apareció el milagro en forma de un acertado, esta vez sí, Roberto Pérez. No había tiempo para más, en medio de la vorágine. Un punto que vale oro, pero insuficiente para adelantar al propio Barcelona B en la clasificación. Habrá que esperar una jornada más.